Capitulo 12: Fotografía

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- Ya hemos dejado nuestras cosas y la conferencia empieza en la noche. Estamos a tiempo, así que podemos dar algunas vueltas por acá, ¿No les parece?

Seungcheol se cubrió el rostro con la mano, mientras se ajustaba las gafas oscuras sobre sus ojos y maldecía el ambiente de campo. Los zumbidos de insectos le aguijoneaban los oídos y el calor le jodía por todas partes. Movió la mirada desde Wonwoo hasta Jeonghan, quien se encontraba asintiendo con la cabeza y sonriendo con los ojos brillantes de emoción.

- Anda y míralo tú, entonces. Yo no le veo nada interesante a caminar en un puto desierto con plantas y bichos picándote todo el maldito cuerpo – masculló, quitándole la tapa a su botella de agua.

Wonwoo suspiró con desgano.

- A mí sí me hace mucha ilusión, iré a dar una vuelta, ¿Vas conmigo, Jeonghannie?

El menor volvió la mirada hacia Wonwoo; la sonrisa de sus labios haciéndose más grande y siendo iluminada por los rayos del sol y el ambiente de campo. Sostuvo su bolso con emoción sobre su hombro y abrió ligeramente sus labios.

- No, él no puede – la determinada voz de Seungcheol le cortó de golpe- Es mi empleado, ha venido conmigo y tiene que cargar mis cosas. La próxima trae el tuyo, aunque no creo que haya una próxima.

El silencio cayó como rayo del cielo. Los ojos de Jeonghan perdieron su brillo y se limitó a observarlo todo con confusión. Wonwoo suspiró otra vez.

- Bueno, no te preocupes, tendremos otra oportunidad más tarde, Jeonghannie – le elevó un pulgar y sonrió de nuevo - Iré a llamar a mi padre para avisarle cómo va esto, los veo luego, ¿Sí?

Seungcheol elevó y descendió ambas cejas, observando cómo Jeonghan se mantenía con el rostro repleto de confusión. Cuando sus ojos se encontraron con los suyos, descendió la mirada con el rostro enrojecido y una sonrisa en sus gruesos y provocativos labios. ¿Qué, no soportaba verlo a los ojos? Lo observó de pies a cabeza, notando sus jeans negros y su camiseta blanca con letras rosadas alrededor. Todo le sentaba tan jodidamente bien.

- ¿Querías ir con él, no?

Se llevó la botella a los labios y lo vio elevar la mirada un poco y negar desesperadamente con la cabeza, todavía sonriendo.

- No... no, no hay problema, Seungcheol – tartamudeó, casi tropezando con una roca del pastoso suelo - Si tú gustas que me quede, yo me quedo.

Seungcheol continuó caminando y no pudo evitar que una media sonrisa apática se colara entre sus labios. Su criado era todo un caso. Si simplemente se hubiese abierto de piernas la primera vez que lo vio en la cocina, todo estaría muy distinto ahora. Pero debía aceptar que la situación estaba divertida. Al menos, soltando estupideces como esa, le había hecho olvidar el asco que le provocaba tener que relacionarse con gente de mierda como Wonwoo.

- Creo que el paseo lo podemos dar los dos.

- ¿En serio...? – la ilusión volvió a los ojos de Jeonghan - Pero los mosquitos y las plantas...

- Ya no me importan. Me vale mierda eso ahora.

Jeonghan se encogió un poco, todavía sonriendo, mientras sus ojos se movían hacia el campo verde que le rodeaba. Había muchos árboles, estatuas y aves revoloteando entre las hojas y las personas escaseaban, porque casi todos estaban concentrados en el otro lado del campo, donde estaba el hotel y el resto de las construcciones. Nunca había visto algo tan hermoso como eso y creía no merecerse estar ahí. Estuvo al borde de caer de nuevo, pero resistió.

- A mí me gusta mucho el campo. En donde vivía, había muchos pájaros y plantas como acá, pero este lugar está mejor cuidado y es más grande.

Seungcheol se mordió el labio y se acabó lo que quedaba de agua en la botella.

Inocencia pasional - JeongcheolHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora