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12 años y las cosas cambiaron bastante...

Aprendí a controlarme mejor y a ignorar a las personas ya no discutía con nadie, de vez en cuando mi papá me enseñaba a como doblegar a las personas, a como sacarles información y a como destazar a una persona como si fuera un pollo según el aprendía rápido para mí corta edad, me comparaba con René que era idiota y siendo mayor tenía pésima puntería, no intimidaba a la gente más bien daba risa aunque para mí vergüenza el tenía 16 años y aunque hacia ejercicio era débil y sus entrenadores fácilmente lo derribaban, mi papá me apreciaba más pero siempre le dejé bien en claro que no tenía intenciones de llevar una vida como la de el y nunca le molestó pues aún tenía esperanzas con su otro hijo

Yoichi era peor que René cada que ponían un arma en su mano se ponía a llorar no le gustaba ver a nadie siendo asesinando, yo odiaba los gritos pero en algún punto me gustó y me daba placer callar a las personas con mis propias manos sabía que jamás volverían a hacer ruido, funcionaba perfectamente con los hijos de las sirvientas de la casa esos pequeños niño me temian y bueno también sus madres

Hace exactamente un año René y yo nos aliamos para vender a Yoichi con un Narcotraficante peligroso, lo metimos a una caja y con mucha discreción René lo llevo hasta la puerta de aquel hombre, era conocido de mi papá tal vez un pedófilo que en una reunión había visto mucho a mi hermano y se distinguir ese tipo de miradas por eso nos pareció buena idea dárselo a ese hombre pero el tonto de mi papá de nuevo se metió en dónde no lo llamaban y salvó al idiota castigandonos a René y a mi

Desde hace algunos días yo estaba muy en paz, mi madre René y papá no estaban en casa se habían ido lejos y quien sabe cuando regresarían así que el jefe de la casa era yo, no había muchos hombres solo mi guardaespaldas la gente de servicio y varios guardias afuera de la casa, Yoichi andaba por allí también me tenía miedo y entre menos nos viéramos mejor,
Todo era silencioso nadie hacía ruido y no había movimiento

Hoy yo me encontraba en el comedor almorzando silenciosamente Yoichi también estaba allí pero no se movía para nada algo muy bueno para no irritarme, todo iba muy bien hasta que de pronto comenzamos a escuchar disparos afuera de la casa

Mi guardaespaldas tiro la mesa y varias personas bajaron con sus armas y comenzó un tiroteo, Yoichi salió corriendo y yo detras de el, se metió a un pequeño armario que había junto a la cocina en dónde guardaban cosas de limpieza pero no deje que cerrara la puerta la abrí de nuevo y lo tome del cabello sacándolo, me metí yo cerré la puerta y por más que la golpeaba no abrí, me senté allí esperando no aburrirme mucho pero noté algo raro, el piso se sentía muy frágil como si fuera a romperse, yo me levanté y moví el tapete encontré una puerta secreta y la levanté abajo había una pequeña luz era el lugar perfecto para esconderme y que no me matarán

Entre alli bajando las escaleras pero no me esperaba ver a una mujer encadenada

Estaba muy delgada y algo sucia tenía un plato vacío junto a ella y parecía sorprendida de verme no se escuchaban los disparos solo muy poquito y aún así no escuchaba lo que esa mujer quería o intentaba decirme parecía estar gritando pero su voz no salía, me acerque poco a poco y entendí que pedía agua no muy lejos había una botella grande de agua y un vaso yo lo llené me acerque y ella intento acercarme su mano susurrando un gracias pero no le dí nada

Solo me tomé el agua mirando mejor a la mujer, creo que ya la había visto antes era igual a la madre de Yoichi el siempre cargaba una foto de ella que le había robado a mi papá la única que existía pues mi madre se deshizo de las demás

Estaba seguro de que era ella y entonces una gran idea vino a mi mente

Sabía forzar cerraduras era tan fácil abrir candados y más unos tan viejos como los que tenía la mujer, desde hace rato que no se escuchaban disparos y le dije saliera y ella me obedeció, ambos salimos por el pequeño armario pero mis intenciones eran otras, cuando ella salió entre cerré la puerta y la ví alejarse, mientras veía alrededor asustandose por que había varios hombres tirados en el piso llenos de sangre la tonta comenzó a gritar y de repente ¡bam! un disparo directo a su cabeza, un hombre herido aprecio y no era trabajador de mi papá se agachó para revisar a la mujer momento que yo aproveché para acercarme por detrás y con mi pequeño cuchillo que siempre traía conmigo lo enterré en su garganta y dí un corte perfecto y profundo, el soltó su arma y comenzó a desangrarse mientras me veía pero no pudo hacer nada solo se cayó al piso tratando de cubrir su herida pero iba a morir, yo quise subir a mi habitación tenía algo de sueño hace días que no dormía para poder disfrutar de mi soledad y el cansancio me estaba ganando pero escuché que alguien bajaba las escaleras entonces actúe rápido, puse mis manos en la sangre y me ensucie mi estómago y el cuello y donde más pude y me tire al piso justo escuché que la persona hablaba por teléfono

Mi chico dementeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora