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Al fin podré estar más cerca de él.
Estoy ordenando mi departamento, más de lo que está, sería perfecto que viniera aquí después de ir a cenar. Entonces me insinuaré, quiero ver sus reacciones, sus expresiones, sentir su aroma...
En fin, sé que soy un poco impulsivo.
Terminé de acomodar todo, fui a tomar una baño de tina para relajarme y bajar la tensión acumulada que significó tener a ese azabache respirando en mi cuello. Eran las seis de la tarde, por lo que aún tengo tiempo para satisfacerme.
Eché un poco de jabón para hacer espuma en el agua, mientras me mantenía casi completamente sumergido, con solo la cabeza fuera.
Lentamente bajé mi mano a mi erección, se había calmado un poco pero seguía latente. Pase mi pulgar por la punta cerrando mis ojos imaginando que era Jake quien se encontraba ahí.
Mi inocente bebé.
Ese pensamiento provocó que mi pene se pusiera totalmente duro, tomé todo el glande juntando mi dedo indice y el pulgar solo para acariciar esa zona, imaginaba que era él, conmigo en su linda boquita.
Esto era la gloria.
Solté la cabeza y comencé a cerrar la palma de mi mano en todo el tronco de mi miembro, imaginé que él se lo metía completo en la boca con algunas arcadas.
24 centímetros no son para menos.
Comenzaba a acelerar el ritmo de su movimiento, mientras tomaba su suave cabello oscuro. Mi mano se movía frenéticamente y después de unos 20 minutos salió mi semen confundiéndose entre el agua con la espuma ya casi inexistente.
Cuando me levanté de la tina sentí el cuerpo mucho más liviano. Ya eran las siete, comencé a elegir mi ropa quería algo semi formal, pero que me beneficiara, tengo que tener es este chico en mis manos esta noche.
Debido a los nervios volví a ver todo el lugar que había ordenado anteriormente. En eso me dieron pasado las siete treinta, así que le di un ultimo vistazo al lugar, apague las luces, tomé las llaves de mi auto y salí. Camino a verlo.
Llegué rápidamente al centro comercial, me estacioné, bajé del vehículo y caminé en dirección a la tienda aceleradamente. Faltaban 10 minutos para las ocho, en 5 ya estuve afuera del local observando al chico de cabello oscuro arreglando todo y despidiéndose de su jefe.
ㅡOh, era verdad. ㅡ dijo Jake, bastante sorprendido.
ㅡ¿Por quién me tomas?
Joder.
ㅡTodo... ㅡ dije bastante claro. ㅡLo que digo lo cumplo espero que te quede claro desde hoy pequeño.
ㅡBien, ¿a donde iremos, señor todo-lo-cumplo? ㅡempezó a decir con un tono burlón pero al notar que no me hacía ni un poco de gracia se calló y quito la sonrisa de su cara. ㅡEra una broma, no me mires así...