JISUNG
Pero sin pensármelo demasiado, piqué dos veces en la puerta y la abrí.
El aula se hundió en un silencio incómodo. Todos los alumnos me estaban mirando con expresiones de curiosidad. Antes de entrar o siquiera decir algo, recorrí toda la clase con la mirada. Había personas sentadas en las mesas y otras en sillas. Algunos cartones y papeles pintados en el suelo, y cajas con disfraces y complementos llamativos. Pude distinguir a algunos compañeros de mi curso, pero también había gente a la que no había visto nunca.
- ¿Y tú quién eres? - Me preguntó bruscamente un chico rubio, alzando una ceja desde una de las mesas del fondo del aula.
- ¡Han!
De repente, una voz aguda, pero cálida resonó por toda el aula. Entre las mesas apareció una chica con el pelo largo, liso y negro. No tardé en reconocerla: Kim Jennie, mi compañera de mesa.
- ¿Has venido a probar el club de teatro? - Continuó con una pizca de emoción en su voz.
Yo solo asentí como respuesta. A decir verdad, entre el opresivo silencio y tantas miradas fijas en mí, estaba pasando mucha vergüenza.
- ¡Qué bien! - Esbozó una hermosa sonrisa que enamoraría a cualquiera. Ahora entiendo por qué todos van detrás de ella.
En pocos segundos, su expresión cambió a una un poco preocupada, pero aun sonriendo.
- Lo siento por esta bienvenida. No estamos acostumbrados a que alguien quiera unirse a nuestro club, y ciertas personas... - Miró de reojo al chico rubio del fondo- No saben de educación.
- No pasa nada - Contesté con una sonrisa para que no se preocupara. Me giré para ver toda la clase e hice una reverencia mientras me presentaba correctamente. - Soy Han Jisung, de 3ºB.
- ¡Ah...! Por eso le conocías, Jennie - Habló una chica de pelo rizado que estaba al lado de la pelinegra. - Encantada de conocerte, Han. Soy Choi Haerin, de 3ºA, pero me puedes llamar solo Haerin. No me gustan mucho las formalidades - Explicó, acercándose a mí.
- Igual. Encantado de conocerte, Haerin - Contesté con una sonrisa más grande que antes.
Ella me devolvió el gesto y, estirándome suavemente del brazo, me acompañó hacia donde estaban los demás.
Después de aquel momento, un poco incómodo, se fueron presentando uno a uno y me enseñaron lo que hacían. Sinceramente, los alumnos eran muy agradables, y la idea de hacer manualidades, obras de teatro... me emocionaba mucho.
Me lo estaba pasando tan bien, que no me di cuenta de que ya había pasado una hora. Aunque quería quedarme más rato, les había prometido a mis amigos que... espera... ¡Les he llamado amigos! ¿Por qué? Son mis amigos, ¿no? ¿Ellos también me consideran así, verdad? Bueno, que me voy del tema. Que les había prometido que iría a su club. Porque si no me presento, estoy seguro de que Changbin me va a soltar un puñetazo con esos pedazos de músculos que tiene, y seguro que me revienta. Además, estoy 100 % seguro de que Hyunjin me metería un side eye enorme y luego me haría uno de esos dramas suyos. Y a lo mejor los otros chicos se enfadan. Y no me sale a cuenta perder a mis únicos amigos.
Estoy siendo un poco dramático con este tema... pero Hyunjin lo es más, así que no me voy a arriesgar.
Les prometí a los del club que me apuntaría. Y dicho eso, empecé a buscar el aula donde indicaba el papel que estaba el "Club de artes escénicas".
Encontrar esta sala me costó más que la anterior. Se encontraba en el otro extremo del instituto. Básicamente, a tomar por culo de donde estaba yo. Así que, a paso rápido, pero sin llegar a correr, me dirigí allí. Acabé llegando a una puerta de madera bastante antigua que, como en el club anterior, tenía un pequeño cartelito que ponía el nombre.
Al acercarme a la puerta para abrirla, al igual que en el club de teatro, se escuchaban gritos y esta vez risas.
Acerqué un poco mi oreja por la curiosidad, e incluso a través de la puerta podía entenderlo todo: Hyunjin y Changbin gritando, Seungmin quejándose de sus dramas entre insultos, y los demás riendo escandalosamente. Parecían una panda de locos.
¿Y estos se supone que son los chicos más deseados del instituto? ¿¡De verdad!?
Abrí la puerta poco a poco. Lo primero que conseguí ver fue a Seo con los puños levantados, persiguiendo a Hwang por toda la clase, y el último mencionado llorando falsa y escandalosamente mientras tenía un trozo de lo que parecía ser un bocadillo en la mano. Adivino: se lo había quitado, ¿verdad?
Después estaba Chan intentando pararlos entre risas, y a Seungmin sentado en un rincón de la sala con una guitarra, maldiciéndolos por no dejarle escuchar bien el sonido de dicho instrumento. Por último, estaban Felix y Jeongin, partiéndose el culo literalmente. Se estaban riendo tanto que Felix casi se cae de la silla si no fuera porque el más pequeño le cogió del brazo. Y apoyado en el espejo que cubría totalmente una de las paredes, se encontraba Minho, con sus brazos entrelazados detrás de la cabeza y con una sonrisa no tan exagerada como la de los otros dos, pero genuina y preciosa.
Al entrar en la sala, todos me miraron, pero, a diferencia de antes, ellos no pararon de hacer lo que estaban haciendo. Felix me hizo una señal y me senté a su lado.
Desde ese lugar pude observar instrumentos amontonados en una esquina, botellas de agua y toallas pequeñas en un mueble, que deduje que eran de los chicos.
Al poco tiempo viendo aquella escena tan absurda, pero cómica, se me acabó contagiando la risa. Estaba claro que estos siete chicos eran únicos.
El espectáculo finalizó cuando Chan consiguió que Changbin se calmara prometiéndole que le daría un trozo de su bocata mañana.
- Hola, Hannie. Te estábamos esperando. - Chan se me acercó con una sonrisa y se sentó al lado mío.
- Pues no lo parecía - Contesté riendo. Él imitó mi acción y cariñosamente puso su mano en mi pierna.
- Cuando te sientas preparado, puedes demostrarnos tu talento. Porque no creo que hayas venido a ver cómo Hyunjin y Changbin se pelean por un trozo de comida.
Yo asentí y me levanté de la silla, preparado para enseñarles de qué era capaz. Me sentía seguro, preparé la música y me coloqué en medio de la sala. Pero cuando todos se pusieron enfrente mío y me miraron expectantes, los nervios aparecieron por todo mi cuerpo. Sin embargo, ya no me podía rajar.
- Empezaré bailando vuestra canción Walking on Water... - La voz me temblaba tanto que no me dejaba ni hablar.
Todos asintieron y Changbin me dio el empujoncito que necesitaba.
- ¡Dale, Jisung! ¡Déjanos con la boca abierta!
Ese grito me hizo sonreír y recomponerme un poco. Todos empezaron a aplaudirme y a animarme como si fuera a hacer el mejor espectáculo de la historia.
Todos estaban muy emocionados y curiosos. ¡¿Y si los decepcionaba?! Ay, no... los nervios volvieron a aparecer, pero esta vez no había tiempo para que desaparecieran. La música empezó a resonar por toda la clase.
Holaaaaa, después de muchos meses estoy intentando actualizar seguido, ya que estoy en vacaciones de verano y tengo mucho tiempo.
Sinceramente, este capítulo no tenía muchas ganas de escribirlo, pero era muy importante para la historia (la parte de los chicos me ha acabado encantando ja, ja, ja)
Pensaba que lo de los clubs no se me haría tan largo y quería poner más cosas, pero al final me surgió la inspiración, y me he enrollado tanto que las otras ideas las tendré que poner en el próximo capítulo 😅
Gracias por leer y espero que os esté gustando. No olvidéis de votar, porfa.
¡Buen día, tarde o noche! ❤️
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Destino _ Minsung
RomanceJISUNG ¿El destino existe? ¿Nuestra vida ya está escrita? ¿Encontraré mi primer amor algún día? Eso es lo que me pregunto yo siempre. Ahora que me he mudado a la ciudad, a lo mejor la última pregunta se cumple, ¿no? MINHO ¿Por qué todo el mundo me q...
