Beomgyu abandono a su Omega por la fama, sin saber que Taehyun estaba esperando un cachorro suyo, rompió comunicación, relación e incluso su lazo, pero ahora que entendió sus errores y lo volvió a ver quiere recuperarlo, pero no será fácil por qué T...
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Había un silencio tóxico en la sala, los mellizos sentados en el sofá eran incapaces de levantar la cabeza, seguían temblando por el impacto de la noticia y en menos de un día la ilusión de conocer a Choi Beomgyu no era la misma, ya no...Los niños no se miraron ni mutuamente, eran tan pequeños que la magnitud de la situación los había consumido.
Beomgyu y Taehyun, por su parte, estaban en el comedor, el Alfa le extendió un vaso de agua qué el Omega bebió exasperante.
-Aun sigues pálido.
Kang le fulmino, azotando el vaso contra la mesa morando fijamente al sujeto de pie frente a el, ese maldito desgraciado...busco culpa o remordimiento en sus ojos pero al igual que siempre, Beomgyu no se arrepentía de sus acciones.
-¿Por qué lo hiciste?...
-¿Hacer que, exactamente?.
-Lo de hace un momento, Choi -apretó los dientes- no tenias derecho a decirles eso, mis hijos no tenían por que saberlo.
Beomgyu se cruzó de brazos, frunciendo el ceño.
-¿Tus hijos?, nuestros hijos -recalco y Tae maldijo en lo bajo- ¿Qué creíste que pasaría al saber que ellos son mis hijos?, ¡Después de seis años puedo conocerlos y no es gracias a ti!, ¡No iba a perder la oportunidad de ser un padre para ellos, no ahora que por fin los tengo!.
Taehyun resoplo molesto.
-Aun así ellos son muy pequeños, esto puede afectarlos enormemente, Byeol siempre a sido pegado a mi suegro y estoy seguro de que se lo dirá -escupió cada una de sus palabras, sabía que estaba siendo insensible pero Beomgyu jamás se prestaba a la amabilidad- no es como si los niños puedan aceptar que tienen otro padre de un día a otro.
Beomgyu por fin tomo conciencia de su actuar, soltó un gruñido mientras se alejaba de un golpe y cubría su rostro, caminando de un lado a otro.
-Bien, comprendo que fue mi error pero no me arrepiento -admitio- tengo derecho de estar en sus vidas, un derecho que tú me negaste.
-¡Carajo Beomgyu!.
Taehyun sintió sus ojos aguados, mordió su labio inferior reteniendo todo lo que deseaba maldecir a ese maldito imbécil, a ese tipo que estaba arruinando la mentira perfecta en la que construyó todo su mundo, en la misma que sus hijos se encontraban construyendo sus pequeños mundos, esa burbuja de cristal en la que Taehyun los oculto con un cariño inhumano y cruel.
Quizás no era culpa de Beomgyu, muy dentro de sí quería decir que en realidad nadie la tenía, los errores como su fallido compromiso, el abandono de Beomgyu o la huida silenciosa de Taehyun...todo eso era pasado, ya no existía, y el único error fue haber dejado que esas marcas se impregnaran en la sonrisa de sus hijos.
Taehyun dabia que el era el único culpable, pero aquello en sus ojos jamás lo dejaría admitirlo.