Me levanté temprano, más que los demás vengadores, para ser sincera ni dormí a gusto así que decidí salir al jardín del complejo a disfrutar del amanecer para después sentir una presencia de alguien que era nada más y nada menos que Loki
Que haces despierta tan temprano - pregunta el dios -
No dormí cómoda así que decidí salir un rato a tomar el fresco y ver el amanecer - dije sonrisa - por cierto no te Vi el resto del día -
A si, estaba en mi habitación leyendo un libro, la verdad no estaba cómodo - dijo con seriedad -
Ya veo, estás aprendiendo un nuevo hechizo - dije con curiosidad -
No, solo leía un libro de poesía - dijo sin importancia -
El dios de las mentiras y engaño leyendo un libro de poesía - dije sorprendida - es encantador -
Volte a ver a la chica sorprendido - en serio te parece encantador - dijo algo nervioso pero seguro de sus palabras -
Si, es increíble que tengas un toque de vulnerabilidad al leer algo tan hermoso, eso demuestra que tú maldad es solo una fachada para ocultar tus sentimientos - dije sonriendo lo cuál hizo sonrojar al bello dios -
Oooh mira ya viste el sol - dijo nervioso para desviar la conversación -
Rei por su reacción tan espontánea al querer cambiar de conversación, mire y de verdad que se veía hermoso el amanecer - wow es increíble -
Lo sé, soy hermoso - dijo el dios con una seguridad -
Tu no el amanecer - dije riendo por su comentario -
Si por eso el amanecer - dijo con una risa para después levantarse -
A dónde vas? - pregunte con curiosidad -
Iré por un café y de paso iré a asgard, necesito hablar unas cosas con mi madre - dijo con ese tono de seriedad -
Oh vale, te cuidas y que tengas un lindo viaje - dije sonriendo con algo de tristeza y confusión -
Gracias - dijo sin interés para después marcharse -
Que le pasa al sapohijoeputa este - dije con enfado - por qué rayos no se habré conmigo - dije para después levantarme e ir a desayunar, en el comedor se encontraban Steve, Tony y nat -
Buenos días bonita - dijo Steve con una sonrisa -
Hola Rogers - dije sonriendo -
Buenos días pequeña - dijo sonriendo nat -
Hola Natita, buenos días - sonreí devolviéndole el saludo -
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Un loco encuentro
HumorUna joven llamada Vanessa roberts de 18 años se descontaba disfrutando un picnic en un bello parque de New York sin imaginar que esa tarde le cambiaría la vida por completo
