De mi perro aprendí de que cuando alguien a tenido un mal día no hace falta más que guardar silencio, sentarse a serca y acompañarlo
De mi perro aprendí de que cuando alguien a tenido un mal día no hace falta más que guardar silencio, sentarse a serca y acompañarlo
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora