Una Persona Especial (PARTE 2)

1.7K 108 7
                                        

CAPÍTULO ESPECIAL.

NÚMERO DESCONOCIDO.

11.

Alec.

Una persona especial. . . . Tenemos una persona especial en común.

¿¡QUIEN MIERDA ES ESA PERSONA ESPECIAL!?

Realmente es insoportable pensar en como una persona que ni siquiera sabes su maldito nombre te deje en la cabeza una incógnita de las grandes, esa que muy difícilmente puedes resolver o simplemente no lo haces porque sabes que es imposible y si me pongo a pensar en cuales serian mis personas especiales tendría una lista muy corta y esta constaría por:

Mi abuela.
Mi mamá.
Mi hermana.
Espera. . .

¡MI HERMANA!

-Abre la maldita puerta Tatty o si no la tumbo yo mismo - le grite a mi hermana luego de salir corriendo de mi cuarto como un lunático que escapa . . . Del lunatiquero?

-Sabes muy bien que no puedes tirarla - me reprochó mi hermana y pues tenia razón. . . No era la primera vez que lo intentaba y tampoco seria la primera vez en lograr tirar la maldita puerta.

-Si, como quieras. Necesito hablar contigo. . . Sobre una chica - lo ultimo lo dije en un susurro apenas audibles para el oído humano.

-Que chica?- dijo al instante en que abría la puerta y me dejaba entrar a su habitación.

Mi hermana no era normal.

Les contare un poco de mi hermana. Es igual a mi. . . Pero mujer. Si, somos gemelos.
Ambos de cabello castaño oscuros, ojos castaños claros, piel pálida, solo que ella es mas baja que yo, tenemos un cuerpo de pecadores y por ultimo buenos hermanos.

Se preguntaran como podemos ser los mas populares si somos tan común como los demás, la respuesta sería que nosotros tenemos ese aura que nos hace superior, alguien de quien aspirar, importantes. Y todo eso solo por el estado que normalmente usamos y pues claro a pesar de todo eso siempre hemos sido unas personas humildes y creo que es por eso que nos hemos ganado el cariño de todos cuando por otra parte también podemos llegar a ser unos diablos de diferente sexos.

-No se su nombre, solo me dijo que compartíamos a una persona especial y la muy . . . No me quiso dar nombre - le solté todo de una para que si supiera quien es me lo dijera rápido.

-Esa esta muy difícil.

-Bueno gracias, Adiós. - sin mas, me voltee e iba directo a mi habitación. De nuevo.

-Espera. . .-me tomo del brazo y hizo que me volteara - soy especial para ti?

Pude notar ese brillo en sus ojos que se habían perdido tras la perdida de nuestro padre y se me partió el corazón.

-Claro mi princesa- seguido de eso la abrase y le deje un beso en su cabeza, frente, mejillas, barbilla, nariz, cuello. En fin, la llene de beso mientras que ella solo reía -Te amo, me voy a mi habitación.

-Yo también te amo - Dijo y luego hizo lo que yo hice con ella. Muchos besos - Si tal vez le pides que se describa podría ayudarte.

Claro. Y a mi no se me ocurrió esa idea.

-Vale pues, te amo. Bye - besé por última vez su mejilla y me encaminé a mi cuarto para enviarle un texto a la numero desconocido.

Shantal.

Okay. Creo que metí la pata diciendole a él que compartiamos a una persona especial cuando ni siquiera sé si la señora que cuida a mi hermano es verdaderamente la mamá de Alec y si hablaba de ese Alec y no de otro Alec.

Vale, yo me entiendo.

Ahora mismo es mi día de "descanso" que pasaré con mi hermanito y su niñera alias creo mamá de Alec.

-LLEGUÉ- grite desde la puerta principal para luego oír los gritos desesperados de mi hermano por ayuda.

-Shantal ayuda - volvió a decir jadeante.

-Que te paso amor - dije agachándome a su altura y abrazandolo.

-Él. . . Él. . . Me quiere comer.

Cuando termino de decir aquellas palabras por la cocina se asomo una cabellera oscura que obviamente no eran de mi madre, padre o niñera. No, era la de un chico.

Estaban jugando MALDITA SEA ME PREOCUPÉ MUCHO.

-Y tu quien eres?- me preguntó el castaño.

-No crees que soy yo quien debe preguntar eso?- salté a la defensiva.

-Soy David, el vecino del frente un gusto - dijo extendiendo su mano para que la tomara y así lo hice.

-Yo Shantal, la hermana de este mocoso.

Mi hermano se separó de mi y corrió hacia el patio trasero dejándonos solos a . . . . A. . .

-Perdon, como me dijiste que te llamabas?

-David.

Y con eso le di la bienvenida a una nueva amistad.

Y si, no me equivoque.

Esa señora es la madre de Alec.

Pero no del Alec que yo conozco.

Pues dejenme decirles que estoy ahora en un lió bien gordo en dónde tengo que encontrar a un familiar de este chico. . . Y tiene que ser alguien muy cercano.

Bonito ... ¿Cierto?

Número Desconocido.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora