Capítulo 8, El Primer Regalo.

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Llegue a casa y lo primero que hice fue ducharme y pensar en esa conversación bella que tuvimos en donde fue sólo una charla más de amigos con Bruno...me hacía la película de que podía haber algo pero no estaba seguro de nada. Luego cuando me acuesto en la cama semidesnudo noto una solicitud en la cual salte de brincos en brincos porque siii. Era el! No entendía como me encontró pero lo importante fue que me halló y lo único que esperaba fue su primer chat.
Paso dos días y ahí vi su hola escrito acompañado de una carita. En serio me encantó tanto, me sentía tan importante para el sin saber que si le interesaba. Ese hola se convirtió en una conversación eterna en donde decía que quería conocerme mejor y ser amigos...pensar que moría por decirle lo mucho que me gustaba pero mi orgullo era gigante.
Luego en la siguiente reunión de Monsters vi y percaté que tanto el como yo estábamos tímidos. Que los chats no eran tanto como en persona pero de a poco sentí que se abría a mi y al instante analizaba su persona, luego de salir para ir a buscar un sanitario lleve conmigo a mis amigos y les conté todos mis sentimientos. Pero adivinen? Uno de ellos gustaba también de el que me dijo que pierdo el tiempo, que jamás se fijaria en mi cosa que entró y salió por mi otro oído, era lógico que estaba seguro que Bruno gustaba de mi ya que por algo me envío solicitud y teníamos esa conexión que era diferente y mutua. Llegando de vuelta junto a todos los monsters Bruno y yo no sentamos juntos que en un momento le invito a salir con mis amigos a caminar en donde salió un SII de sus labios y ahí fue que el de repente se ausentó...lo busqué pero nada hasta que llegue al shopping y lo encontré: vino directo a mi y ahí entre sus manos tenía chocolates y me dijo esto es para ti. Luego pensé que dije minutos antes que tenía antojos de chocolate por lo que veo escuchó y vaya que cumplió deshaciendo ese antojo y ahí fue que me puse rojo y no sabía como decirle gracias de tan feliz que estaba. Mis amigos percataron la situación...Luego ya era tarde y debía llegar a casa en donde Bruno no dudo en acompañarme a la parada de bus, ese día nos dijimos tantas cosas y ahí fue que salió de mis labios: te invito a casa el fin de semana que viene ¿Aceptas?. Era algo loco mi propuesta porque no llevaba amigos en mi casa pero demás necesitaba estar a solas con el y confesar mis sentimientos.

Continuará...

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