Me miré en el espejo y vi lo que temia.
A mi. Yo, gorda.
Estaba en el vestidor de una tienda cualquiera probandome vestidos. Mis amigas estaban en distintos probadores y apuesto mis manos a que ellas se ven fenomenales en los vestidos.
Contemplo mi cuerpo desde distintos ángulos, apretando los royos que están de más para ver como me podría ver si fuera flaca.
-Helena. Oí como Abigail golpeaba la puerta del probador. -A verte.
-No quiero
-Helena sal!
-Me veo mal
-Apuesto a que te ves bien
-Apuesta poco entonces
-Helena Montgomery!
A regañadientes abrí la puerta para ver a Abi, y se veía estupenda. Le queda genial ese vestido corto. Se ve flaquisima.
-Te queda bien, pero tiene un escote excesivo.
Vuelve a su probador y saca un vestido.
-Ahora pruebate este
Miro detenidamente el vestido celeste.
-No me va a quedar bien. Dije negando con la cabeza.
-Ay si te va a quedar, ahora mueve tu culo y póntelo
Solté un suspiro.
-Que agotadora, Abigail
Me encerré denuevo en el probador.
-Me amas.
-No. Y me gusta como te queda el vestido rojo, ¿te lo vas a comprar?. Dije mientras miraba con profundo desprecio el vestido en el que me tendria que embutir.
-No, a Sergio no le gusta mucho
-¿Le mandaste una foto?. Dije incrédula mientras intentaba hacer que me cupiera el vestido.
-Sí, me dijo que era muy corto y que los demás me iban a mirar mucho.
Sergio y Abi llevan saliendo un mes y algo, y son oficialmente novios hace un mes. Eran adorables, Sergio tiene mi aprobación total.
-¿Y cómo lo pasó tu novio el sábado?
-Bien, es decir eso me dijo él. Mi hermano Gregorio fue simpático con él pero Tobías fue muy antipático, le tiraba bromas pesadas todo el almuerzo.
-Pobre Sergio
-Sí y mi tío igual que Tobi, puras bromas pesadas y amenazas le decía a Sergio.
-Suena a que lo pasó increíble. Dije sarcásticamente
-No, si mi tía y mis primas fueron simpáticas con él.
-Osea las mujeres. Dije soltando una risita.
Abi también se rió.
-Sí. -¿Ya estás lista?
-Todavía no
No crean que soy excesivamente gorda ni nada de eso, pero el vestido es extremadamente ajustado. Y yo... bueno... tengo grasa.
-Hele. Dijo eso con una voz muy aguda.
-Que. Imité su voz
-Se me olvidó decirte que tienes que bajarle el cierre que tiene a un costado.
-Te voy a matar, llevo siglos intentando ponerme este vestido.
-Te amo
Ahora sí cupo. Abrí la puerta del probador.
Abi me analizó de arriba a bajo.
-Me gusta
-¿Si?
Repasé mi mirada desde mi cadera a mis pies.
-Sí, ese deberias llevar. Es más, ese vas a llevar.
Hizo mucho énfasis en el "vas"
-¿Segura?
Di media vuelta y me mire en el espejo de cuerpo completo.
El vestido celeste se me pegaba al cuerpo desde los pechos hasta la cintura. Donde luego era suelto, me llegaba hasta la mitad del muslo. El escote era bastante generoso. La verdad es que creo que me veo algo bonita. No tanto como Abi y su ajustado vestido rojo, pero creo que no me veo tan mal.
-Lo llevo entonces.
-Genial! yo voy a ir a probarme otro vestido.
Seguí contemplando a la chica en el espejo.
No la odiaba como lo hago normalmente, pero definitivamente no estaba feliz.
Y esta sensacion me iba a terminar matando.
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The ugly one
Teen FictionSiempre he sido la amiga, la fea, la que "si adelgaza se veria muy linda". Y estoy harta de sentirme así. Mis amigas son lindas y (lo que es peor) flacas por naturaleza, y eso me enferma. Me enferma porque lo envido tanto, la envidia y tristeza por...
