47

41 1 0
                                        

Estás sola, me decía.
Nadie te quiere, me decía.
Pero llegue a la conclusión de que cuando me mire en el espejo y ya no me encuentre estaré sola; en cambio tú hombre de papel, solo hace falta una débil lluvia para desaparecer, pues tus  palabras son tanto o más falsas que tú.

Pensar es un suicidioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora