—Me da una hamburguesa.
—¿Cómo la quiere?
—Demasiado, más que a nadie en el mundo, cada noche pienso en ella hasta quedarme dormido.
—Me da una hamburguesa.
—¿Cómo la quiere?
—Demasiado, más que a nadie en el mundo, cada noche pienso en ella hasta quedarme dormido.
Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora