Se supone que debes amar los viernes, gozar los sabados y saber que los domingos significan que de nuevo sera lunes. Pero no este domingo, este era un domingo especial.
-Hola Keyla- me dice bryan desde su moto- vienes ¿o qué?
-Pero claro- le sonrio y me subo en la parte delantera de la moto empujando su debil trasero hacía atras- ¿a donde madam?- le pregunto divertida
-A donde nos lleve el viento- me contesta con voz de chica
Arranco la moto, y dejo que el viento enrede mi largo y ondulado cabello cafe oscuro. Bryan se abraza fuerte de mi espalda mientras yo subo la velocidad tanto que podria ser ilegal.
-¿quieres ver un truco?- pregunta el animado
-vale- le contesto sin ponerle mucha importancia
El se suelta de mi y empieza a hacer unos extraños movimientos hasta estar parado sobre la moto.
-¡deja de hacer estupideces!- le grito, tratando de no distraerme
-Ahora me soltare de tus hombros- dice el
-Estas loco! Morirás- le contestó a gritos
-Vale la pena intentarl...- empieza el, pero yo se como acabara esto <muerte> asi que detengo la moto de un frenon haciendo que el caiga de senton.
-¡ouch!- se queja el
-Tenía que hacerlo- le digo- era eso o dejarte morir
-habladurías niña- me contesta bajandose de la moto, para ir dando saltitos de alegria a un puesto de papas fritas- ¿quieres unas?- me pregunta
-Claro- le contesto sin mas
-Pues dame el dinero para pagarlas- me responde extendiendo su mano
-¿y porque debo pagarlo yo?
-Dijiste que tu invitabas, y el que sugiere la cita paga
-¿admites que es una cita?- le pregunto retadora
-Pues, somos dos adolescentes comprando patatas fritas y haciendo tonterias- me dice pensativo- supongo que es una cita
-No lo creo, en las citas siempre hay un beso- le contesto provocadora- y no creo que tu y yo nos besemos
-Eso ya lo veremos... Ahora dame el dinero, que tengo hambre- le paso el dinero y me siento junto a el para comer las estúpidas papas.
-Nunca has pensado ¿que se sentira ser especial?- le pregunto una vez que he comido unas 30 papas
-¿a que te refieres?- me responde confuso
-ser diferente a todos los demás, ganar un premio Nobel, o ser un importante rey de inglaterra... Ser alguien especial
-Sigo sin comprender- contesta con un buen bocado de papas en la boca lo que me hace soltar una risita
-ya sabes... Que los niños de primaria lean tu vida en los libros de historia, o tener una vida tan increible que se convierta en una leyenda mítica, ser parte de algo mas grande que esto
-yo creo que ya eres importante- me contesta sincero- y eres especial para mi, y creo que eso cuenta
Me acerco a el tanto que puedo sentir su respiración. El toma uno de mi cabellos desordenados y le ruego a dios porque no lo ponga en su lugar eso seria tan "típico", pero en cambio lo deja como esta y su mano de va a la liga de mi coleta de caballo que desamarra en un solo movimiento haciendo que todo mi alborotado cabello se suelte. <<a la mierda con esto>> pienso y tomo su cara entre mis manos para empezar a besarlo apasionadamente, sus labios son carnosos y siento que queremos devorar nuestras almas, es uno de esos besos que no te dejan respirar, pero no importa porque te gustaria ahogarte en ellos. Me separo lentamente de el y lo miro a los ojos, sus ojos cafes son tan normales que podria confundirlos con los de un millar de gente. <<jamás entenderé por que las miradas enamoran>>.
-Oficialmente es una cita- me dice el sonriendo
-Oficialmente es nuestra primera cita- le respondo
Me subo a su espalda y el pierde un poco el equilibrio pero pronto se recupera.
-Arre caballo- le digo jalandolo de su cabello- arre a la playa
-Si señora- me responde, empezando a correr en dirección al mar.
Cuando el se detiene esta sudando, y se deja caer en la arena haciendome rodar hasta las olas.
-Eres un pesimo caballo- le reclamo
-¡calma! Que no soy un caballo de carga- dice sentándose junto a mi dejando que las olas nos empapen hasta la cintura
-siempre he pertenecido aqui- le digo señalando el mar
-talvez siempre perteneciste a mi, y lo confundes con el mar- contesta gracioso
-Talvez...
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Sirena
Science Fiction"Ser una chica de diecisiete años es muy normal, enamorarse de un patan es tan cliché" y en eso podia resumirse la vida de Keyla. Hasta que conoció a Bryan un chico misterioso que desaparecia siempre para buscar refugio en la playa. Intrigada y cada...
