Mirame, me caí y me pisaron. Pero no me aplastaron.
Levante la cara y entendí que la noche no era obscura era de lentejuelas
Mirame, me caí y me pisaron. Pero no me aplastaron.
Levante la cara y entendí que la noche no era obscura era de lentejuelas
Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora