En la cueva se apreciaban dos caminos, era impensable dividirnos, pero lo hicimos😦
Quagsire me siguió y chikorita se fue por el otro camino... No podía decirle que no, debido a que salió corriendo. Había un río subterráneo muy pequeño que parecía que conduciera a algún sitio, quagsire no negó que me siguera y me siguió. Llegamos a una gran puerta de metal oxidado,
-baaaaaqui 😐
-Si... 😞 -me habló con palabras medianamente correctas
De primeras, se ve una gran cerradura en la parte central, nadie me habló de la llave de la puerta, alomejor está por el camino que fue el chikorita, así que le seguimos, quagsire no rechistó nada, seguía preguntándome dónde estaban los demás...
Llevábamos como dos horas caminando por las profundas cuevas, chikorita encontró un helecho con flores y empezó a comer con cara pokerface, me di cuenta de que yo también tenía hambre, me quedaba un hueso de una baya aranja y decidí guardarlo por si acaso hasta que de repente, muy tarde por mi parte, me di cuenta de que la cerradura tenía forma de hueso de baya, pensé, ¿será obra del destino? Cuándo estaba pensando en lo pesado que sería el viaje de vuelta encontré un escape hacia la puerta pero quagsire no cabía y chikorita estaba demasiado ocupado comiendo flores como para pasar entonces llegué por un sitio estrecho y metí el hueso con forma de nuez en la puerta y se abrió lentamente y dramáticamente.....
Pero como no estaba para perder tiempo entré antes de que se abriera había un candado flotando en mitad de la sala tenía tres cerraduras una central y dos a los laterales puse las tres a la vez, como pude, las giré a la vez y....
Se engancharon la llave de los muertos y la estrella, entonces la de las sombras se calló creando una puerta pequeña y negra...
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TheFerrets
RandomUn gremio/clan/club on como lo llames tú. Sobre un grupo de kawaiis pero poderosos miembros
