Sentí que me besabas como nunca lo habías hecho, tus manos ya no eran tibias, eran frías, tus ojos ya no tenían esa chispa, ahora eran totalmente negros, tu voz era el doble de ronca, tus manos el doble de grande, me estrujabas, me lastimabas... Simplemente no eras tu.
Tu cuerpo sobre el mio impedía que me moviera, se me hacia difícil respirar, se notaba que apenas y lograbas contenerte, maldición, rogaba que me hicieras el amor...
Simplemente, necesitaba tenerte, sentirte mío, cuando me dí cuenta estábamos totalmente desnudos, tus labios estaban rojos y mi cuello morado, empezamos a sudar, me miraste a los ojos y de repente...
Tocaste lo más profundo de mi alma con tan solo una embestida... Una, dos, tres... Empezaste a morderme mientras entrabas y salías de mi primero lento y después como si no hubiese un mañana...
Me dijiste "Te Amo Pequeña"... Y solo, desperté...
Todo había sido un jodido sueño, todo, recuerdo a ver llorado solo un poco, no porque desperté antes de poderte decir lo mismo, sino más bien por el hecho de saber que de tus labios jamás saldrían esas palabras...
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Hablemos En Voz Alta
PoesíaPensamientos, fantasías, algo que leer con un buen café...