| APARTADO AUTORAS. ➝ Esta historia, nos gustaría que la leyeséis escuchando "Super Hero", de Len Kagamine. Es la canción favorita de nuestras protagonistas. |
Eran eso de las diez menos cuarto de la mañana en un sábado. En la casa no había nadie más que nuestras protagonistas, pues la madre de la más baja estaba trabajando. Sora se despertó encima de Kai, la cual intentaba pasarse la última pantalla de Kingdom Hearts desde las seis de la tarde del día anterior. Recordaba que quería poner un programa de la televisión, pero la otra no le dejó por lo adicta que se había vuelto a ese videojuego, así que se quedó a su lado por no estar sola y se durmió.
Se levantó del sofá donde estaban las dos y, sin decir una palabra, se dirigió a la cocina a desayunar, dejando ahí a Kai, que tenía los ojos inyectados en sangre.
Pasado un rato, volvió con restos de comida por todo el pijama y se dio cuenta de que, su compañera, no se había movido del sofá desde la tarde anterior, es que tenía la forma del mando marcada en los dedos y todo.
– Kai... ¿Sabes que han pasado como dieciséis horas o más? — Preguntó retóricamente la más baja con el ceño fruncido.
— ¿Solo dieciséis horas? Me hago mayor... — Comentó burlona.
— No lo digo por eso, sino porque eres muy manca. Estás tardando mucho en vencer a ese bicho. — Le sacó la lengua, mosqueada. Era su mejor amiga y le hacía más caso a los videojuegos que a ella. Triste, verdaderamente, triste.
— Es que teniendo un personaje llamado como tú, cualquiera se pasa algo. — Se quejó hinchando sus mofletes. Se pudo notar un pequeño rubor en sus mejillas.
Sora se quedó callada y se fue a mirar el móvil, veinte llamadas perdidas y no sé cuántos whatsapp's de la misma persona, un tal 'Topo'. Topo era un chico que conocieron en una convención friki de estas y, bueno, Sora lo emparejaba con Kai, porque esas miradas que tuvieron fueron muy... ¡OTP! ¡OTP!
— Oe, — Se sentó en el sofá junto con la más morena. — tu "pareja" — Pronunció con voz picarona — me ha acosado virtualmente. — Le señaló el móvil.
— ¿Pareja? ¿Acosar? — Preguntó poniendo el juego en pausa y girando la cabeza para mirarle. — Te refieres a... ¿Al de la convención? —
— No, si te parece, Tucumano del pueblo de al lado ¡Pues obvio que sí! — Dijo con una voz un poco odiosa e irritante.
— No te me pongas borde, niña. — Le dedicó una mirada asesina.
— No empecemos... — Suspiró pesado.
— Bueno, sí, ¿Y qué quiere? — Poniendo el juego en marcha de nuevo. Sora se puso a leer en su mente los whatsapp's por encima para poder explicarle a continuación, la verdad es que, las ganas de leer eran nulas y, se acababa de levantar, se pide demasiado.
— No sé qué de una máquina, controlar mentes, dentro de animes, otakus y pollas. — Y se quedó tan a gusto con la explicación.
— Te explicas tan bien como mi profe de mates. — Se rió. Lo mejor de todo es que tenían la misma profesora, de hecho, explicaba bien, pero, como Sora dice: "Kai es subnormal para las matemáticas."
— Hombre, gracias... — Apagó la pantalla del móvil y lo dejó encima de la mesilla que había en frente del sofá, aunque mejor dicho, lo dejó encima de toda las mierdas que había, pataterío, latas, cajas de videojuegos, discos de películas dramáticas sin la caja... Cada cosa era de una. Compartían espacio, el de una mesa enanísima.
Kai puso el juego en pausa de nuevo, miró a Sora y de repente exclamó: "¿¡Cómo que hay alguien que se quiere meter dentro de los animes para controlar las mentes de los otakus!?" Había entendido por completo la explicación de la otra, tanto tiempo juntas que ya...
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Al otro lado.
Übernatürliches- ¡Hey! ¡Sora, Topo! Venid a ver esto. - Avisó Kai. - Oh... ¡Mirad cuanta gente hay aquí! - Se sorprendió Sora. - Es verdad, ¿Qué estará haciendo tanta gente por aquí? - Preguntó confuso Topo. - Hay muchos subnormales por aquí. ¿Cómo os llamáis, sub...