Ya no tengo nada.
Te fuiste y te llevaste contigo, mis ganas, mi ilusión, mi persona.
Que eras mi segunda mitad; mi razón por la que seguir aquí, al pie del caño. Y ahora que no estás, pienso,¿por qué voy a seguir luchando si no voy a tener nada?.
Pasan los minutos, y sigo sin nada.
