Aún me amas?

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Una semana había pasado desde que Darius se hizo tutor de Bill, y aunque este era un completo desastre para el estudio, las cosas marchaban bien, cada vez Darius y Bill se iban acercando más, Darius aun lo trataba con tanto desagrado y con desprecio como desde el primer día aun cuando Bill se esforzaba por hacer las paces Darius era muy cerrado, al terminar las lecciones inmediatamente se iba a casa pues no quería pasar más tiempo con él, decía que era un desperdicio de tiempo estar con alguien que uno no quiere; sin embargo un Cipher nunca se rinde cuando esta enamorado, su plan aunque muy burdo era perfecto, acercarse poco a poco a Darius con conversaciones interesantes, juegos y bromas, lograr que este ya no lo quisiera matar con la mirada

Cada día trataba de acercarsele más, contándole historias de lo que había visto, de los lugares en dónde había vivido, diciéndole bromas absurdas y sin sentido, poco a poco y sin notarlo Darius se iba ablandando, los momentos que pasaban se hacían más amenos, poco a poco se fue abriendo a él, le encanta oírlo hablar aun cuando fueran de cosas tan absurdas como un chiste o lo que había mencionado un profesor, al verlo se alegraba y le preocupaba saber como estaba, si había llegado bien a casa,si ya había comido o como le había ido con su familia, cada día que pasaba lo disfrutaba al máximo y Bill lo notaba, a Darius se le notaba más alegre con más energía y ganas de estar con él, así pasaron los días que se volvieron semanas y estas a la vez en un mes, un mes había pasado desde que Bill había llegado, el plan de los gemelos estaba funcionando a la perfección(%red) estaba logrando meterse en su corazón de nuevo, los momentos que pasaban juntos los unían cada vez más, hasta que un día Bill por fin se había armado de valor,le dejaría en claro a Darius que el quería estar con él.

-¿Oye Darius, te puedo preguntar algo?-Dijo algo nervioso

-Si, dime, ¿que pasa?-respondió con una sonrisa-

-Sientes algo por mi-Al oír esas palabras el castaño se sobresaltó-

-Bill estas soñando... ¿Yo sentir algo por ti? ¿De qué hablas?-

-¿Que si sientes algo por mí?¿Aún me amas?-dijo con pesadez el rubio.

-¿Amor?-Darius se quedo pensativo, amor, aún le amaba, esa idea era simplemente muy estúpida, el no le amaba, le sentía un gran odio y desprecio, lo odiaba con todo su ser, pero sentir cariño o alguna clase de devoción hacia Bill sería algo absurdo, sacudió su cabeza tratando de negarlo, pero su cara se sonrojo.

-¿Entonces no sientes nada por mí?-preguntó de nuevo.

-No Bill, yo no siento nada por ti-

-¿En serio?-preguntó con una sonrisa burlona.

-En serio...yo no siento nada por ti-Volteo su cabeza para ocultar su sonrojo

El rubio comenzó a acercarse a Darius hasta que lo tuvo enfrente de él,  sus caras estaban tan cerca que sus respiraciones se mezclaban.

-Entonces no te molestara besarme, cierto?-dijo confiadamente

-¿¿!!QUE¡¡?? ¿¡¡Estas loco!!? Eso jamas sucederá-Su sonrojo aumentó-

-Si no sientes nada por mí, no te importará hacerlo, ¿pues no significará nada para ti o si?-

Su cabeza le decía que no debía hacerlo, que estaba mal, que sólo terminaría en las garras de él, que sólo terminaría enamorado de nuevo, dentro de él era una tormenta, todo estaba alborotado y loco, besarlo era una horrible petición, quería hacerlo solo para probarse a si mismo que ya no sentía nada por él, se sentía mareado, la cabeza le daba vueltas y una y otra vez con aquella pregunta ¿aún lo amaba? 

Después de tanto tempo, aun sentía algo por él, la duda lo devoraba por dentro, sabía que lo que sentía por él ya había muerto hace mucho, pero si lo quería que es lo que debía hacer. Miles de dudas llenaban su cabeza, cuando de pronto sintió unos cálidos y suaves labios contra los suyos, fue tan corto y a la vez tan placentero, tan llenos dulzura, de una cálidez que poco a poco empezaba a consumir, con ese beso sus dudas de aclararon aún le quería, aun sentía algo por Bill, no podía evitar sentirse intranquilo, aquel beso hizo estragos en su mente y su corazón,  su mente no reaccionaba se había paralizado, y su corazón se aceleraba más y más. Bill al darse cuenta de que este no reaccionaba, se animó a preguntarle.

Prisionero de amor Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora