Parte 17: Los "ojos" de los Kuran

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Si alguien le hubiera dicho que alguien le haría temblar de pavor y respeto se hubiese tomado ese comentario a broma, decir que se sentía como un pequeña presa atrapada en las garras de un depredador cruel que no le daba muerte digna si no que se atrevía a jugar con él era poco y aun así, por hilarante que parezca le daba curiosidad y atraía de manera masoquista, si no fuese así, que otra razón habría de existir para estar sentado frente aquel que miraba sin ver?

-Gusta tomar algo?

-No muchas gracias

-Le intriga no es así?

-el que?

-Saber que tiene el querido Rido entre manos, no, más bien tiene una morbosa curiosidad por saber el desenlace de toda esta historia que entretejen ambos Kuran

-Es usted un hombre muy observador Zev

Rio brevemente mientras le veo acomodarse en su asiento en una pose que me daba a entender que él de fiel siervo no tenía nada.

.-Pero aun así no entiendo porque lo hace usted

-Ho! Créame yo no poseo mórbidas curiosidades

-lo se, por ello es que me pregunto...que le incita a estar aquí como los ojos de Rido

-me mueven otras índoles personales

-no lo comprendo

-nadie lo hace

Le veo sonreír mientras se levanta de su asiento y se coloca frente a mí.

Me veo forzado a elevar mi rostro para poder observarle con detenimiento

-que daría?

Le veo de manera confundida a sus palabras

-perdone?

-Que daría por comprender?

Le veo con detenimiento sintiendo un poco de escalofríos por sus palabras

-Es usted un demonio?

Escucho una carcajada de su parte mientras se inclina hasta quedar en cuclillas frente a mí

-parece ser que usted se ha confundido joven Takuma

-perdone?

-no, no soy un demonio

-pero su hermana...

-ella si lo es, no lo niego, pero yo no lo soy

Le miro fascinado ante la nueva intriga que se presenta ante mí

-cuando todo esto acabe joven Takuma su joven Kuran se arrepentirá de muchas cosas así como mi querido Rido, pero a diferencia de su joven Kuran el querido Rido ya tiene saldadas sus deudas

-cómo?

Le veo sonreír y no logro decir más al ver como aquellos ojos sin vida cambian a unos que pueden ver, que viven y ven más haya de mí, unos ojos azul tormenta, una tormenta mortal.

-Usted ama a su joven Kuran

Siento mis mejillas arder al comentario y trato de ponerme de pie sintiendo como aquel de ojos azul fiero me detiene

-no se moleste ni se sienta avergonzado joven Takuma, su secreto está a salvo conmigo.

-está usted equivocado en sus especulaciones!

-no son especulaciones... por favor no se altere joven Takuma, el que yo lo sepa no significa que sea dominio del querido Rido

-miente!

-yo no miento Takuma!

Esta vez es él el que ha alzado la voz y no puedo evitar temblar un poco ante ello, suspiro y me trato de calmar, lo mío nunca ha sido perder la compostura de tal manera.

-cómo puedo confiar que asi sea?

-créame, esa información no es de relevancia para el querido Rido, no siempre los que somos ojos lo somos solo para quien servimos

-cómo?....esta usted diciendo que traicionaría a Rido de ser posible?

-yo no trabajo para Rido, soy hombre movido por intereses propios

-y que gana ayudando a Rido?

-eso no es el tema en cuestión o sí?... más bien que piensa hacer usted cuando su querido Kuran pierda? Que tanto estaría dispuesto a pagar por ayudarlo?

-cómo puede estar tan seguro de lo que dice?

-su joven Kuran ha encontrado una fuerza poderosa he inamovible y es por manos de esa fuerza que se interpone ante él, yo veo todo joven Takuma, lo sé todo y soy yo quien en realidad salva o condena a quien no sabe tratar conmigo

-le hará usted algo a Kaname?

Le escucho reír levemente mientras se incorpora

-no Takuma... no soy yo esa fuerza de la que le hablo

-entonces?

-le daré un consejo joven Takuma, haga que su joven Kuran colabore con Rido porque si el tal Kaname no recapacita usted será el único que llore su perdida.

-miente!!

-que está dispuesto a dar joven Takuma?...

Le veo erguirse totalmente y ver como sus ojos vuelven a perder la vida en ellos mientras se aleja de mí

-que es usted? Que quiere de todo esto? Que gana?

-Tengo muchas cosas que hacer aquí joven Takuma, muchas cosas que corregir, personas a las que hacer feliz y un deseo, como puede ver lo mío no es simplemente una mórbida curiosidad.

Le veo alejarse completamente dejándome solo en aquel salón... ¿Qué era el joven Zev?.....

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