Capítulo 1.- La batalla
Normal
Las gotas de lluvia seguían cayendo sin cesar, lo que comenzó como una pequeña llovizna se convirtió en una incesante lluvia que no te permitía ver más allá. Entre la lluvia se podía ver la sombra borrosa de alguien corriendo <<Caleb Black>> un hombre con demasiados misterios que envuelven a su familia. Y ese día estaba a unos cuantos pasos de conocer al mayor misterio. Llego hasta su casa todo empapado, pero eso no le importo. Fue directo a la habitación de su esposa <<Natsume Kogochi>> una japonesa que logro enamorar al más frio de los Black. Y sin más entro, vio a su mujer en la cama con una pequeña recién nacida entre sus brazos a la heredera de la familia, Zumiko Black. Su cabello blanco corto y su piel pálida. Digno de una vampiro y el fruto de un inexplicable hecho. Nacida como una mortal, pero con aspectos de vampiro. Hija de una mortal y un vampiro puro. Simplemente alguien que no debería existir.
Sin decir nada se acercó y contemplo a su hija bajo la cautelosa mirada de Natsume. Caleb estiro su mano y rozo la mejilla de la pequeña, quien lo miro con esos ojos azules que heredo de él. De pronto sintió su cuerpo pesado, se separó abruptamente y miro sus manos que estaban llenas de sangre, sacudió su cabeza en un intento de borrar aquella imagen. Se miró las manos y no tenían ningún rastro de sangre. Sin duda alguna algo andaba mal. Aquella sensación lo puso alerta.
-Caleb – dijo Natsume mientras lo observaba con preocupación.
En ese momento reconoció aquella sensación como lo peor que le podía pasar frente una mortal. La sed de sangre lo dejo totalmente aturdido. Retrocedió al percatarse de las intenciones de Natsume por acercarse. Sabía que tenía que huir, pero no quería dejar a su familia. Sabia los riesgos de quedarse. Como también sabía que probablemente no regresaría. Vio a la pequeña por última vez. Observo a Natsume <<su único amor>> y sin esperar más se apresuró a salir de la casa mientras escuchaba como ella lo llamaba a gritos para que regrese.
La lluvia continuaba. Shane Frost observaba como las gotas caían mientras su esposa <<Saori Smith>> jugaba con su hijo, el pequeño Ethan que ese mismo día cumplía un año, tenía su típica cabellera blanca y piel pálida. Cerca de ellos estaba su pequeña gata blanca <<Nami>> que los observaba con cautela. El sol se ocultó por el horizonte y dio paso a la luna que apenas se podía observar entre las nubes de aquel día lluvioso. Shane desde la venta vio a alguien asomándose entre los árboles que rodeaban la casa. Alarmado salió de la casa y observo todo a su alrededor hasta que pudo ver claramente de quien se trataba
-Caleb – susurro y Saori llego rápidamente a su lado – dile a Nami que lleve a Ethan con Natsume - Saori solo asintió e hizo lo que le dijo.
La pequeña gata se transformó quedando como un ángel de cabello negro y grandes alas negras, sin decir nada cogió al pequeño entre sus brazos y se fue.
Caleb solo vio cómo se alejaban. No dijo nada ni siquiera cuando se abalanzo a golpear a Shane.
-no... sé que... hago... aquí – hablo Caleb entre murmullos, pero cayó al suelo sujetándose la cabeza, no soportaba aquel dolor. Ya no podía controlar sus acciones.
-oye, reacciona – dijo Shane levantándose después del golpe
-ja, eso ya no sucederá – exclamo Caleb mientras se ponía de pie y dejaba a la vista sus ojos rojos
-Saori, vete – ordeno Shane, pero ella o se movió
-oye, no intentes quedarte con toda la acción
-Saori...
-se los riesgos y aun así me quedare, no insistas
-solo no te descuides
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