Una de muchas confusiones

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Narra Jenna


Estaba teniendo una de mis pesadillas de siempre a la cual ya me había acostumbrado después y de todo no era real. Cuando alguien toca la puesta y dice.

—Jenna es hora de levantarte tenemos clases —lo escucho decir detrás de la puesta.

—Solo un ratito más —contesto toda adormilada tapando me con las sabanas.

—Nada de ratito, ¡Ya levántate! —dice todo alterado al otro lado de la puerta ocasionando que me exaltará y caiga de la cama.

—Vale ya bajo —contesto molesta levantándome del piso.

Busque en mi armario un atuendo apropiado para un " Primer día" que consistía en una mini blusa negra que me quedaba arriba del ombligo con shorts azul y unos botines negros. Ya lista tome la mochila y celular y baje por las escaleras.

—Hasta que te dignas a bajar
—me regaña tomando las llaves del auto.

—Lo siento —respondo con la cabeza cabizbajo. Al parecer el día de hoy estaba un poco molesto.

—Bueno ya es tarde y no podrás desayunar —«lo que faltaba no poder tener un buen desayuno» pensé.

—Pero... —no deja que termine de hablar y comienza él.

—Nada jovencita, súbete
al auto —Me subo al auto con mis zapatos arrastrando veo que se sube al copiloto y me avienta una bolsa.

—¿Qué es esto? —lo interrogo al ver que me lanza una bolsa y rápido la tomo.

—Tú desayuno creías que te una dejar venir sin desayunar claro que no —dice con una sonrisa de lado. Siempre tan atento.

—¡Eres lo máximo! —me abalanzo a él llenándolo de besos. Emprendemos camino a la preparatoria.

Me bajo en la entrada, para no llegar mas tarde de lo que era aunque faltaban 10 minutos para entrar, mientras Cameron va a estacionar el coche. Iba camino salón de literatura, puesto que ya tenia mi horario y sabia perfectamente donde se encontraba me tome la tarea de indagar gracias a mis habilidades no me fue complicado  y así que no me pasará como a las típicas chicas nuevas que se pierden. En busca de su aula.

Abro la puerta del salón para entrar, viendo escucho un flash de una cámara. Me giro lo mas rápido que pero el muy cobarde se a desaparecido, lo único que logro ver es que lleva unos pantalones negros con una playera azul. Esto me servirá de algo. Esto no me podía estar pasando a mi eso significa había alguien en este colegio que me estuviera espiando, se lo tenia que contar a Cameron lo antes posible. Veo la hora estar de para ir por él lo mejor sera esperarlo en el salón así que me dispongo a entrar. En cuanto abro la puerta siento miradas de todos pero no me importa.

—Tú debes de ser la nueva alumna, ¿no me equivoco?

—Si... —Me interrumpe y empieza a hablar.

—Bienvenida esperó y te agraden las instalaciones —dice el maestro, al parecer es joven y muy atractivo le cálculo unos veintiocho años o menos, se ve que es amable por la enorme sonrisa que tiene. Tiene unos hermosos ojos azules creo que hace ejercicio puesto que tiene unos brazos muy bien formados y con esa camisa resagrada los resalta mas, su cabello es un negro oscuro lacio. Estaba tan perdida en mis pensamientos, que no me había dado cuenta de que me estaba hablando el profesor. —¿Señorita, le estoy preguntando si se puede presentar a la clase?

—Así... claro, bueno soy Jenna Hamilton, me gusta jugar básquetbol —empieza un huracán de escándalo y pláticas sobre mi.

—Todos los chicos de la clase dicen al unísono —¡Siiiiiii! —al fondo un chico grita —¡Increíble! —él profesor le da una mirada fulminante que ocasiona que todos se callan.

Misión = A Más ProblemasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora