''Linda '', tan solo como eso. Así empezaste la conversación. LA conversación. Aún lo recuerdo muy bien, y no te imaginas cuántas veces me pregunto si vos te acordas de eso, de ese primer contacto, de ese primer mensaje, donde eramos dos extraños que creían estar conectados.
Por que así me sentí; sentí que hacia mucho alguien no me llamaba con ese tan lindo apodo de la forma que lo hiciste. Mas allá de lo físico, lo encontré como algo amigable, un sobrenombre cariñoso, que muy de vez en cuando la gente te dice; cuando te ve triste o desanimada utilizan ese apodo que saben.. es bonito escucharlo.
Y tal cual lo dijiste, mi yo interno se sintió querido, y fue lindo, fue tan lindo que me termine enganchando; hablábamos todos los días, me contabas tus problemas, tus desamores con esa chica, le cantábamos al teléfono. Se volvió una costumbre, hablar con vos se había vuelto una costumbre.
No fue hasta que me escribiste ''te quiero '' por haberte escuchado con un problema con tu chica, que me di cuenta que también te quería; pero no de la misma forma que vos lo hacías. Note desde ahí que vos ya sabias que te quería de otra manera. Me di cuenta que lo sabías, pues me estabas agradeciendo con ese ''te quiero''. Tratabas de que mi corazón olvidara que todo este tiempo me estabas hablando de ella y que supiera también me querías a mí, tal vez no de la misma forma, está de mas decir, pero sí lo suficiente para que mi alma decida quedarse a pesar de todo.
Luego llego el día que salimos a bailar y me saludaste con un '' hola, mi amor '', acompañado de la sonrisa mas hancha y bonita que había visto, pero vos no recibiste una respuesta igual. No lo hiciste porque sabia que sería una mentira. Sería como tocar las rosas; son hermosas, aunque desafortunadamente lastiman en su tallo. Ya que tarde o temprano tú la buscarías a ella, la piba que decías ''te bolaba la cabeza'', la piba por la que me contabas estabas mal, por la que me quedaba horas hablando de ella con vos, por la que me dejabas colgada esperando un mensaje. ¿Realmente no te dabas cuenta de todo eso? ¿O solo eras un desalmado que lo sabia perfectamente?
Y así lo hiciste, le escribiste, volviendo a casa en el colectivo del boliche, conmigo en tus piernas. Callada te observé lamentándote y regañandote a ti mismo por haberla engañado esa noche; lo vi en tus ojos, esa mirada perdida pero muy concentrada en tus pensamientos, que llevabas mirando hacia el paisaje del amanecer.
Yo no fuí ninguna de esas chicas que besaste, tal vez si fuí una conquista, porque esa madrugada terminaste de ganar mi corazón, de alguna manera lo hiciste, no sé muy bien cómo. Aunque de lo que estoy muy segura es que yo siempre estuve ahí, notando cada movimiento, de la forma que te encontrabas enojado contigo mismo, y por eso no hablabas con nadie, no emitías sonidos, solo estabas volando en tu laguna de lamentaciones, con el entrecejo fruncido, mientras tus ojos eran iluminados por el sol que iba saliendo.
Entonces acá es cuando me pregunto: ¿Hasta cuando una persona puede fingir lo que siente?¿Hasta qué punto una persona puede hacer de cupido sin ser correspondido? ¿Cuál es el limite? Quisiera saber.
ESTÁS LEYENDO
Son notas del Corazon
PoesíaEscribo lo que se me viene a la mente. Trato de convertirlo a poesia, pero todavía lo intento :)
