Era un día simple, Charlotte Stonem ese día se había mudado a su nueva ciudad, se había mudado con su padre y su hermano mayor a Londres para dejar el pasado atrás; estaba sentada en la parte trasera del BMW con el cabello suelto moviéndose al compás del viento, estaban en otoño, ya corría un viento algo frío.
Llegando a la nueva ciudad pasaron por la mayoría de las casas, hasta llegar a la suya, Charlotte bajo cuando su padre en la nueva cochera estaciono, mino hacia atrás y vio a todos los niños andando en bicicleta y jugando con pelotas y aros ula-ula, sonrió mirando lo hermoso del barrio...miro el cielo y a los dos segundos cerró los ojos por los altos rayos de sol que llegaron a ellos...
Bajo la mirada y los abrió y lo vio pasar, a un chico hermoso, cabello largo con rulos, debía tener unos dieciséis años o diecisiete, ella tenía dieciséis, lo miro de pies a cabeza, llevaba unos jeans, una remera con muchas palabras color verde y unas converse blancas; con el estaban 3 chicos mas y una chica, los otros habrán tenido su misma o uno o dos años mayor, pero todos eran lindos, aunque ese chico resaltaba entre los demás, llevaba algo que lo diferenciaba, una gran pulsera de goma color azul con las iniciales "HS" y se notaba un poco que llevaba colgada una cadena.
Charlotte no se dio cuenta, pero él la estaba mirando, los dos conectaron sus ojos los de el eran verde esmeralda y los de ella azules, mirándose sonrieron y de la nada ella se asombro viendo como el chico se llevaba un basurero por enfrente con la bicicleta, se tapó con una mano la boca y pensó si ir o no a ayudarlo; dio dos pasos hasta que vio que sus amigos lo estaban ayudando, notó que la miro y después volvió a subir siguiendo su camino.
Ella camino hacia adentro de la casa y al entrar se encontró con su hermano mayor, Jake, mirándola... el sólo la miro y negó con la cabeza, el nunca la quiso, ya que ella fue la causa de que su madre muriera. Con siete años de diferencia él nunca quiso a su hermana, había perdido a su mama cuando su hermanita menor nació, su madre no resistió el parto y murió cayendo en coma, Charlotte sobrevivió y el simplemente nunca acepto eso.
Él sólo la miró y se dio vuelta para caminar más adentro de la casa, ella suspirando con la cabeza gacha siguió el camino hasta llegar a la sala, vio a su padre abriendo varias cajas y después levantar la mirada para mirarla apoyada en el marco de donde comenzaba la sala de estar y terminaba el pasillo.
-Ve a desempacar pequeña. -señalo unas seis cajas en la esquina alado de un enorme ventanal en la pared izquierda.- Esas cajas son tuyas, si quieres llévalas de a una o pídele ayuda a Jake cariño-
Ella sólo asintió y haciendo el trabajo sola tomo dos cajas, seguro eran sus libros y cd's con algunos cuadros de fotos suyas, su madre y fotos de ella con su padre en ellos, con Jake no tenía fotos, si las tenía era sólo de cumpleaños y con su padre en el medio, porque si no ni siquiera la palabra le dirigía.
Llego al que sería su cuarto, tenía una ventana con un asiento en ésta como las que tienen varias personas que las mandan a hacer, para su gusto el lugar estaba perfecto, solo le faltaba almohadones y unas lindas cortinas... dejo las cajas alado de donde ya estaba su cama instalada y volvió a la sala a buscar más cajas.
Cuando termino de abrir cada caja y tenia ordenado los estantes, su pequeño librero y su mesa de noche, empezó a sacar cada cosa que tenía en ella, sacaba cuadros de todos los colores y los ponía en la estantería y en el librero, saco las cortinas y las coloco en la ventana, las corrió para que la luz del sol siguiera entrando por ésta y tomo dos peluches que tenia se los habían regalado sus abuelos cuando nació y aún los tenia como recuerdo de las personas más importantes en su vida, a pesar de que ellos habían muerto cuando ella tenía diez años.
Después de colocar todo en su lugar y poner las sabanas y cobertor en la cama, también almohadones en ésta y en el pequeño sofá salió corriendo a la sala para buscar el apoya guitarra y su guitarra. Cuando encontró las dos cosas, las tomo y volvió a su cuarto, era la única puerta que se veía desde el principio de el pasillo pues este estaba derecho a lo último, camino de vuelta allí y al llegar coloco el apoyador y la guitarra alado de la cama en el lugar que quedaba alado de éste a la derecha.
ESTÁS LEYENDO
Te esperaré en el cielo, one shoot.
FanfictionNada es lo que parece, cuando la tristeza mata la felicidad ya nada es igual, llantos y hospitales, muertes y amores que ya no se cumplirán….aunque sólo este, durara toda la vida, hasta que llegue el momento en que él diga ….. “al fin has venido con...