Era algo un tanto trágico el suceso que acontecía frente a él. Si bien se estaban dando un tiempo, esperando que el futuro de Jong In estuviera lejos de las manos de sus padres, no esperaba que Kyung estuviera caminando, tan tarde por la noche, en compañía del ser que prefería a cien kilometros de distancia de su "ex-novio". Kyuhyun llevaba una bolsa de compras en su mano izquierda, mientras hacía gestos con la derecha intentando hacer reír al chico de ojos grandes. Genial, solo eso le faltaba, ahora que Soo estaba "libre" sus pretendientes empezarían a buscarlo y él solo podía mirar a la distancia.
Se mantuvo dentro de su coche con vidrios polarizados, mientras observaba a su chico ser seducido por ese tipo. Pensando un poco más en ello, tal vez siendo su compañero de trabajo al verlo triste quiso animarlo, se dijo a si mismo intentando calmarse. Cuando volvió su vista a ellos todo pareció más claro viendo como el chico intentaba entrar en el departamento al instante en que Soo intenta mantener su cara sonriente al negarse a permitir sus avances. Estaba a punto de salir a golpear a ese hijo de puta cuando la puerta se cerró con un fuerte golpe y Kyuhyun pareció irse resignado.
Pensó que esperar un rato a que Soo se calmara sería lo mejor, pero las ganas de oír su voz lo estaban matando, así que salio del auto con la carta en mano y su aún no olvidada calentura de hace unas horas a flor de piel. Cuando tocó la puerta un suspiro cansado sonó del otro lado y sintió a Soo acercarse a la puerta, cuando esté grito:
-Entiendo que por alguna razón te guste, pero por favor te pido que te retires. Muchos no saben pero yo aún lo amo y él no hizo nada malo para que terminaramos, así que no estoy interesado en una relación y para ser sincero prefiero estar solo - Soo suspiro y sonó como si su voz se quebrará, así que estaba decidido a contestar.
-Es así, ¿no me culpas de lo que estamos pasando?- Hablo solo lo suficientemente fuerte para que él lo escuchará.
- Kai... ¿Eres tu, cierto?... ¿Me estoy volviendo loco?- Su voz sonaba como una fina tela a punto de romperse, tan ahogada que sabía estaba llorando y reteniendo su dolor.
- Te amo y por favor no dudes de eso, tampoco salgas con nadie más o en ese instante estaré seguro que terminamos de verdad. Sé que estoy siendo egoísta, pero estoy mal lejos de ti, ¿Que te parece si esta vez te leo la carta que te escribí? Estoy seguro que te gustará.- Hablo lo más claro y tranquilo que pudo manteniendo su voz baja.
-Jong In.... yo no creo que sea correcto, prometimos mantenernos a distancia- El anhelo en su voz lo delató y por un momento Kai quiso que esa maldita puerta no existiese.
-Entonces no abras la puerta, solo la leeré y me iré, necesito estar un momento más contigo y sobre todo quiero oír tu voz,- Sabía que estaba siendo insistente, pero tal vez no regresaría por un tiempo.
-Esta bien, aunque hace algo de frío y no quiero que enfermes.- Su voz sonó tímida y podía imaginarlo mordiendo su labio- Yo... Apagaré la luz del lugar y abriré la puerta. Podemos poner otra puerta entre nosotros, como la de la habitación- Estaban jugando con fuego, pero tal vez ellos querían quemarse.
-Baek y Chan deben estar aquí, no creo que sea una buena ide-
-Ellos fueron a cenar y a casa por esta noche, estaríamos solos- La última frase no fue más que un susurro apenas entendible.
Kai sabía un par de cosas, Soo estaba igual de desesperado que él por estar cerca y después de esa lectura no creía salir de ese apartamento hasta la mañana siguiente. Algo dentro de su cuerpo se calentó y no pudo pensar más en el control que se supone debía tener.
- Soo abre la puerta, ve a la habitación y pon el pestillo.- Su voz sonaba más grave, como una orden que Soo no pudo evitar cumplir como si fuera en hechizo.

ESTÁS LEYENDO
Las despedidas duelen kaisoo
Romance"Te envíe tantas cartas que no has respondido. Estoy en un punto en el que se que me romperé, pero quisiera romperme en tus brazos, se que eso ya no es posible, aunque te aseguro que yo no la amo, tu no me crees ni me creerás. Esta es mi despedida...