Un día cualquiera, Seungcheol se despertó totalmente decidido. Quizá porque había tenido un sueño intimidante que lo había hecho darse cuenta de que estaba a punto de lograr todo lo que quería realmente. O tal vez era que al fin no le podía molestar más el espacio vacío que había entre las camas de él y Jeonghan (en verdad se preguntaba qué diría Jeonghan si llegaba a juntarlas).
Cuando abrió los ojos, Jeonghan estaba dormido. Había una tenue luz entrando por la ventana y ocupando la cortina blanca como filtro.
Desde la cama de Seungcheol no se podía apreciar tan bien los detalles pequeños que le gustaban del cantante. No se veía la textura de sus labios ni la curva de sus pestañas. No se veía la arruga en línea de sus párpados, ni la redondeada terminación de su mentón. Así que cada mañana, por cualquier cosa de la vida, Seungcheol terminaba en la orilla derecha de su cama, con las manos bajo su cara, mirando a Jeonghan dormir.
Jeonghan nunca se cubría completamente para dormir, pero lo hacía cuando despertaba, porque según él, Lucía horrible en las mañanas. Pues Seungcheol ha contado más de ochocientas mañanas junto a él y no puede describir una en la que no le haya gustado lo que ve.
Cuando Seungcheol comienza a sonreír pensando en que pasaría si Jeonghan despertara y se le quedara mirando de igual forma, es cuando decide que ha pasado demasiado tiempo haciendo eso.
Despertándose diez minutos antes que la hora que se han propuesto despertar solo para observarlo. Jeonghan es, de hecho, hermoso cuando está totalmente relajado, pero eso no quiere decir que no sea hermoso el resto del tiempo, y Seungcheol se siente como si no atesorara tanto al Jeonghan despierto. Se sentía mal verlo sin darle algo a cambio.
Se sentó, procurando hacer ruido porque quería que Jeonghan oyera algo y se despertara. Seungcheol recibe unos nervios increíble al primer movimiento del rubio, pero no quiere decirle nada aún, así que sigue haciendo movimientos. Quiere ver los ojos, los hermosos ojos grandes de Jeonghan mirarlo.
Tomó una de sus zapatillas y la botó a propósito. Se rió a propósito y se acomodó el calzado pisando el suelo a propósito. Entonces Jeonghan abrió los ojos de golpe, con el ceño fruncido y los labios apretados, y lo miró, y Seungcheol lo miró igual.
Como Seungcheol recordaba ver hace mucho, Jeonghan se cubrió hasta el último de sus cabellos con las mantas. Se acurrucó e hizo un sonido que para Seungcheol era lo más adorable. Quería pararse a abrazarlo, pero sabía que Jeonghan era más que solo cariñoso en las mañanas y no quería aprovecharse de eso. No ese día.
—Ya despierta, Jeongahanie~ —cantó en cambio.
El cuerpo entre las mantas se volteó, dandole la espalda a la pared, a la ventana y a Seungcheol.
—No quiero —dijo con la voz ronca.
—Si quieres. Vamos a desayunar.
Seungcheol se atrevió a pararse y a dar un par de pasos hacia la cama de su compañero. Jeonghan estaba como una bolita bajo el edredón y el mayor solo quería ponerse a su lado y abrazarlo por atrás.
—Jeonghan, ya voy saliendo...
—¡No te vayas! —lloriqueó.
—Entonces levántate —dijo sentándose en la esquina derecha de la cama del menor—. Tienes tres segundos... Uno.
—¡Cheol! Aun no.
—Dos...
—¡No quiero que me veas! Me veo feo.
—Siempre estás feo, no importa. Dos y un cuarto...
—Seungcheol, te odio.
—Dos y medio, y...
—¡Ven a abrazarme!
Seungcheol debió decir tres. Debió decir tres, y pararse y salir y saludar al resto de Seventeen y comenzar a comer, entonces Jeonghan podría levantarse con gusto y llegar a desayunar diez minutos después. Pero la tentación de tener al cuerpo de Jeonghan tan cerca, vistiendo ese pijama ridículo que le había regalado en su cumpleaños hace un año lo venció. Y se acercó a Jeonghan, se metió entre las mantas y lo abrazó.
Estaba temblando de los nervios, así que solo lo abrazó por los hombros. Se sintió terriblemente ridículo, porque Jeonghan no era uno de esos chicos a los que quieres abrazar por los hombros. Por lo menos, Choi Seungcheol quiere abrazar a Jeonghan por la cintura, y el mismo Jeonghan sabia eso, así que fue su propio brazo izquierdo el que dirigió el de Seungcheol a su cadera.
Una sonrisa se le pintó en los labios abultados al mayor. Apretó a Jeonghan un poco mas, haciendo que este soltara una risita coqueta, y haciendo que los muslos llegaran a reposar en las rodillas heladas y descubiertas por los tajos de los jeans en Seungcheol.
—Estás helado... —reclamó Jeonghan.
—Tu me dijiste que te abrazara.
—Porque me gusta que me abracen.
La mano derecha del rapero aprovechó en ir a los cabellos rubios de Jeonghan. Pasó y enredo sus dedos en este, peinando y despeinándolo, masajeando muy suavecito, haciendo que Jeonghan sintiera menos ganas de levantarse aun.
El menor se dio cuenta de que estarían ahí un rato mas, y tampoco escuchaba movimientos afuera de la habitación, así que se apresuró a pegarse aun mas a Seungcheol. Su espalda baja quedó justo en la pelvis del mayor y sus piernas se hicieron dueñas de una de las de Seungcheol.
Estaban tan apegados que Seungcheol podía sentir que los latidos de su corazón se sentían en la espalda caliente de Jeonghan, y se avergonzó un poco. Así que lo dio vuelta.
Las manos del menor se fueron de inmediato a su cara, cubriéndose completamente y gritando un pequeño "¡Ahh!" que enterneció a su acompañante.
—¿Por qué te cubres?
—Por que me veo mal en las mañanas.
—Te han grabado despertando en mas de dos programas que han visto miles de personas, Jeonghan, y ¿no dejas que yo, tu compañero de cuarto, te vea?
—Es que tu aceptas que soy feo, los demás no.
—¡Solo te molesto! —rió y tomó la mano derecha de Jeonghan entre la de él, la bajó y luego hizo lo mismo con la izquierda—. Vez, no me asusté.
Era obvio que recibiría un golpe en el pecho por eso, así que supo resistirse. Se acercó un poco mas hacia adelante y los ojos de Jeonghan comenzaron a brillar, como si tuviera escarchas dentro de ellos.
—Eres tan molesto, Seungcheol.
—Sabes que eres hermoso, ¿Por que debería decírtelo más?
—Porque nunca me lo has dicho... Nunca me dices lo que en verdad piensas de mi.
Seungcheol asintió, porque a veces, hablar con Jeonghan se sentía como hablar con su propia conciencia. El menor entonces alzó las cejas y sonrío satisfecho, y Seungcheol se puso a hablar, porque el momento se sentía correcto e íntimo.
—¿Qué pienso de ti? Pues... Hay varias cosas —comenzó—. Pienso que eres adorable, pienso que te vez muy lindo Jeonghan, muy hermoso durmiendo. Pienso que no hay ni una diferencia en ti cuando te quitas el maquillaje y pienso que es injusto que te demores menos que yo cuando nos preparan el maquillaje. Pienso que te ves lindo ahora, y pienso que en secreto amas ser más lindo que atractivo, aunque también sabes que puedes ser ambos. Pero cuando estás así de íntimo con alguien, aprovechas el ser tan bonito. Eres muy lindo Jeonghan. Eso pienso.
Las mejillas de Jeonghan se habían coloreado desde la primera palabra de Seungcheol. El mayor se sintió realmente liberado al decirle lo que pensaba al rubio, así que volvió a sentirse con confianza y volvió a pasar su brazo izquierdo por la cintura de Jeonghan.
—Gracias... Ah, estoy nervioso ahora. ¿No que debíamos ir a desayunar? —habló tembloroso y balbuceante.
—Ahora me gusta abrazarte.
—¿A sí?
—Si. Estas cálido y eres suavecito.
Seungcheol sonríe cuando se da cuenta de que las palabras lindas hacen que Jeonghan se cohiba y se esconda entre las almohadas. El mayor suelta una risita y arregla el cabello rubio de su compañero hacia atrás, para verlo mejor.
—¿Te pones nervioso por eso Yoon Jeonghan?
—Cállate —quedó completamente boca abajo.
La mano de Seungcheol lo apretó aun mas por la cintura, haciéndole abrir la boca y avergonzarse aunque sabia que no lo estaban viendo. Seungcheol terminó por voltearlo de todos modos y cuando se vieron a los ojos, ambos se preguntaban que hacían tan separados.
—Estás haciendo todo esto para molestarme, ¿cierto? —preguntaba Jeonghan con la voz muy baja—. Es por las bromas que he hecho. Tu y los demás planearon qu-...
—Planeamos que me vendría a meter a tu cama y te iba a besar hasta que pidieras perdón, claro, eso mismo.
Jeonghan mordió su labio, Seungcheol pensó que estaba siendo provocado pero Jeonghan realmente estaba nervioso. Tener a Seungcheol tan cerca, apretándolo tan fuerte y hablándole tan bajo y profundo le ponía de una manera que no debería.
Y para nada ayudó que Seungcheol le besara la mejilla dos veces. Ni tampoco lo alivió que lo mirara sonriente.
—A... a ti no te gustan los besos... —dijo, porque no sabia que mas decir.
—Pues ahora si me gustan, ¿hay algun problema?
—No sigas...
Seungcheol sonrió aun mas, porque podía notar cuan abochornado había quedado Jenoghan después de tan solo un par de besos en la cara. Le peino el cabello hacia atrás hasta que los ojos de Jeonghan se fueron cerrando. El cantante parecía totalmente sedado, como si Seungcheol pudiera controlarlo por completo a esas tempranas horas de la mañana. Volvió a acercarse, esta vez para dar un beso en la tibia mandíbula que acababa de despejar.
—Seungcheol, basta.
Jeonghan se removió, pero Seungcheol no quería ni iba a soltarlo. Se había decidido a no salir de la habitación si no conseguía decirle a Jeonghan que le gustaba.
—¿Por qué? —preguntó.
—Porque me estas haciendo daño.
Entonces frunció el ceño y miro todo el torso y el rostro de Jeonghan buscando algo que pudiera causare dolor. Jeonghan estaba sudado en la frente y el pecho le subía y le bajaba solo un poco mas acelerado de lo normal. Tenia los ojos medio cerrados y los labios entreabiertos, pero para Seungcheol eso se veía perfecto, no podía encontrar algo que le estuviera dañando. Pensó que quizá lo estaba estrujando muy fuerte por la cintura y se atrevió a soltarle un poco, pero Jeonghan no cambió para nada.
—¿Te duele algo? —pregunto serio.
Jeonghan abrió los ojos por completo entonces. Viendo a Seungcheol realmente preocupado. Le dieron ganas de reírse, pero él también estaba confundido.
—Ah, ¡idiota! —exclamó en cambio—. No te diré.
—Vamos, no sé que te duele, dime.
—¿Realmente eres estúpido, Seungcheol?
—¿Te apreté muy fuerte? —dijo soltándolo por completo.
Jeonghan extrañó la presión del brazo de su compañero, así que lo obligó a pasarlo por sobre su cintura otra vez.
—¿No crees que ya has vivido suficiente conmigo como para saber que me pasa?
—No sé que te pasa, Jeonghan.
Si Jeonghan hubiera estado presenciando eso en alguno de sus otros compañeros se partiría en dos riendo, si Seungkwan hubiera confesado que realmente le pone que le den nalgadas hubiera sido el primero en carcajearse. Pero ahora le estaba pasando a él, y estaba demasiado avergonzado cuando lo aceptó.
—Soy muy sensible, Seungcheol. Muy sensible.
Seungcheol no reaccionó al instante, seguía viéndolo con el ceño fruncido y pestañeando seguido por unos buenos segundos, hasta que su mente pareció aclararle y una sonrisa media socarrona le remplazó las otras muecas.
—Déjame verte —dijo intentando levantar las mantas para descubrir la parte de abajo del cuerpo del menor, pero este lucho de inmediato.
—¡No! ¡Sal de aquí!
—Déjame verte o haré que se ponga peor.
—Seungcheol esto es —sin aviso previo, Seungcheol comenzó a hacerle cosquillas en el abdomen y Jeonghan no pudo evitar reír a carcajadas—. ¡Ya basta! ¡Me voy a... para!
Jeonghan comenzó a patalear hacia todos lados, y eso hizo mucho mas fácil poder verlo. Seungcheol se mordió el labio sonriendo totalmente nervioso cuando vio el miembro de su amigo sobresalir de la tela de ese pijama, el mismo que él le había regalado para su cumpleaños.
—Te dije que soy muy sensible —respondió con la voz tan baja que sonó adorable.
Seungcheol se enderezó y volvió a cubrirse junto a Jeonghan, quedándose muy cerca, pero esta vez sin tocarlo.
—Aun así de sensible me gustas.
Jeonghan se sorprendido un poco pero en cambio sonrío, evitando la mirada del mayor a toda costa.
—Para de jugar —dijo.
—No estoy jugando, Jeonghan.
—Si estás jugando. Quieres que me venga solo diciéndome cosas que sabes que me gusta decir, pero no te funcionara, porque no soy tan así de sensible.
—Entonces, ¿Te gusta que te diga que me gustas? ¿Por qué?
Jeonghan se rió de si mismo, porque los nervios lo estaban volviendo loco. Se cubrió el rostro con la mano y cuando intento darse vuelta, Seungcheol lo afirmó por los hombros y luego dejo de tocarlo. Jeonghan realmente quería que Seungcheol lo tocara un poco mas.
—Jeonghanie~, me gustas... —cantó.
—Deja de bromear, Seungcheol.
—No estoy bromeando —rió un poco y tomó la cara del menor en sus manos, acariciando sus mejillas con sus dedos y acercándose mas hasta que ambos respiraban exactamente lo mismo—. Me gustas en verdad. Aunque seas sensible y te veas horrible en las mañanas.
—No me veo horrible en las mañanas, Seungcheol.
—Si lo sé, te ves hermoso. ¿Te gusta también que te diga que te ves hermoso? —se atrevió a acercarse mas y dejó un beso en el mentón del rubio—. Y huele rico.
—Huelo a sudor.
Seungcheol se acercó otra vez y dejo un beso en la punta de la nariz de Jeonghan.
—Y hablas lindo en las mañanas.
—No menciones mi voz —lloriqueó.
El pelinegro no soportó mas estar tan cerca de Jeonghan sin tocarlo de mas cerca, así que la ultima vez que se acercó, tomó los labios ajenos con los suyos y los dejó ahí un rato. Solo sintiendo ese contacto, sintiendo como la boca de Jeonghan estaba tan tibia y suave como el resto de su piel, sintiendo como sus salivas estaban a punto de combinarse.
Fue Jeonghan el que se alejó.
—Para de jugar Seungcheol, ahora hablo enserio.
—Yo nunca he besado a un chico —rió.
—¡Deja de reírte! —Jeonghan estaba realmente serio cuando se alejó.
Se sentó y se cruzo de brazos. En su rostro se podía leer el enojo.
—Es que estoy nervioso. Pero no estoy jugando, te lo prometo.
Seungcheol se atrevió a descansar su cabeza en el muslo de Jeonghan, sus muslos estaban tan cálidos como cualquier otra parte de él, Seungcheol se pregunto si esa seria su parte favorita de Jeonghan de ahora en adelante.
—No me toques, Seungcheol.
—¡Vamos! ¿Me estas rechazando? —le dio un pequeño beso en la rodilla—. ¿Me estás rechazando, Jeonghannie?
—¡Quítate Seungcheol! No quiero jugar contigo.
—En verdad me gustas. En verdad quiero besarte.
—Me voy, Ya lograste que me levantara. Quítate, iré a tomar desayuno.
Jeonghan estuvo a punto de levantarse, pero Seungcheol se sentó antes, sin importarle marearse por moverse tan rápido, y lo atrapó por la cintura, dejando que se sentara en el borde de la cama otra vez.
—Me gustas mucho —besó la nuca de Jeonghan con cuidado—. Me levanto diez minutos antes para verte dormir todos los días.
—Mentiroso.
—Me gustas demasiado. Ojalá que siempre tuviera que despertarte así, ojalá que siempre me pidieras que te abrace.
—¡Mentiroso! —la voz de Jeonghan bajó y Seungcheol se preocupó un poco.
—¿En verdad no me crees? Jeonghan —llamó, pero Jeonghan no se volteó. Permaneció con la vista hacia abajo, mordiéndose el labio inferior y respirando entre cortado—. Jeonghanie, mírame.
—Déjame, Seungcheol.
Cuando el menor contestó, Seungcheol se sintió un idiota, porque estaba llorando. Que Jeonghan llorara lo frustró un poco, porque no sabia que significaba eso. ¿Le creía o no? ¿A Jeonghan le gustaba él o no?
—¿Por que lloras? —rió un poco y se cubrió la boca al instante.
—Andate Seungcheol, ya es suficiente de tus juegos.
—Es que no estoy jugando.
—Anda a decirles a todos que caí, no me importa.
—Jeonghan, en verdad no estoy jugando. —apoyó su cabeza sobre el hombro medio descubierto del rubio y comenzó a dar pequeños besos ahí—. Deja de llorar, por favor.
—Andate.
—¿Quieres que me vaya, en verdad?
—Si —habló entrecortado, a punto de ponerse a llorar mas fuerte.
—Pero deja de llorar, Hanie —rió—. Estás llorando de la nada, ¿soy tan feo? ¿por eso lloras?
—¡Déjame! —volvió a llorar y Seungcheol alcanzó a borrar una lagrima antes de que se derramara por completo.
—Cuando pares de llorar, me iré.
Jeonghan siguió llorando. Estaba totalmente frustrado, no sabia que Seungcheol decía lo que decía en serio o si era una venganza hacia él por hacer tantas bromas todo el tiempo. Si era así, no tenia ganas de hacer cualquier otra broma en el futuro.
—¿Quieres que te cante para que dejes de llorar? —ofreció el mayor.
—Cállate.
—¿Puedo hacerte cariño?
—Deja de hablar.
—¿Pero puedo besarte aun?
Jeonghan volvió a llorar mas fuerte entonces. Haciendo que Seungcheol riera otra vez, de nervios y de no saber que mas hacer.
—Deja de llorar, bebé, me pones nervioso.
—No me llames así.
—Bebé... ¿Eres mi bebé?
—Seungcheol, déjame.
—Me gustas mucho, no quiero dejarte —volvió a apoyar su cabeza en el hombro de Jeonghan, aprovechando de besar el cuello desnudo que tenia al frente.
—No te gusto en verdad.
—Por supuesto que si me gustas en verdad.
—¿Por qué me haces llorar entonces?
—¡Yo no sé por qué estas llorando! —rió—. Solo te dije que me gustas.
—Porque no estás hablando en serio.
—¿Y tu quieres que hable en serio?
—Obviamente.
Seungcheol se paró y saltó desde la cama al piso, poniéndose frente a Jeonghan. El menor no subió la mirada por mientras se secaba las lagrimas que le quedaban. Sabia que cuando lloraba se ponía rojo y eso le disgustaba, por. nada del mundo quería que Seungcheol lo viera así.
—Mírame a los ojos y deja que te diga lo mismo.
Jeonghan hizo oídos sordos.
—Mírame, bonito.
—Cállate, Seungcheol.
—Vamos, siempre te gusta que te digan cosas lindas, ¿Por qué yo no puedo?
—Porque me hiciste llorar.
—Me estoy sintiendo culpable.
—Que bueno.
—Mírame —le tomó de las manos y buscó sus ojos—. Mírame, Jeonghanie.
El rubio al fin levantó su cara, pensando que no importaba si era una broma o no, de todas formas se lo merecía. Lo que no se merecía era que fuera Seungcheol. Justo Seungcheol. De cualquier otro no le hubiera dolido tanto. Porque la cercanía de Seungcheol le gustaba tanto.
—Jeonghan. Me gustas mucho. Me gusta todo de ti, me gustas en la noche y en la mañana. Me gusta besar tu cuerpo, me gusta verte dormir. Me encantas demasiado.
Una sonrisa pequeña se dibujo en los labios de Jeonghan y para evitar que Seungcheol lo viera, lo único que se le ocurrió hacer fue empujarlo hacia atrás.
Seungcheol cayó sobre su trasero y entre la pared. Soltó un ouch y Jeonghan sonrió al fin.
Cuando intentó pararse, los pies del menor volvieron a empujarlo, dejando su espalda apoyada completamente en la pared.
Jeonghan bajó de la cama y gateó hasta Seungcheol de manera muy lenta.
—Si te gusto en verdad, dame un beso.
La boca de Seungcheol se secó, porque nunca había besado a un chico realmente. Nunca había movido sus labios junto a los de un chico y que Jeonghan fuera el primero, le encantaba casi tanto como le aterraba.
—Ven aquí —dijo en cambio.
Jeonghan volvió a sonreír, haciendo que sus ojos brillaran detrás del rojo que mantenían por haber estado llorando. Se movió mas hacia adelante hasta que quedo a centímetros de la boca de Seungcheol, y de ahí no se movió.
—Si es verdad, entonces b...
Seungcheol simplemente lo besó. Comenzó posando sus labios sobre los otros, luego paso sus manos detrás de su nuca y comenzó a moverse. Como si supiera lo que le gusta a Jeonghan cuando lo besan. Lo besó suave y tranquilo, como cualquier beso de mañana que él se imaginaba. Lo besó saboreándolo y no temiendo encontrar la lengua dulce de Jeonghan en sus movimientos. Sintió como el rubio sonreía y se puso a sonreír porque no sabia por que. Se sintió tan bien, tan bien que cuando se separaron, se miraron y volvieron a besarse.
—¿Ves que si me gustas? —dijo y volvió a besarlo.
—¿Podemos acostarnos otra vez? —ronroneó Jeonghan, separándose y apoyando su cabeza en el cuello del mayor.
—Está bien, pero tu vas a despertar a los niños luego.
—¿Por qué yo? ¡Siempre soy yo!
—O les diré que lloraste.
—¡Seungcheol! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota!
Ambos se acurrucaron, sin reales intenciones de dormir. Querían besarse, porque luego tendrían que salir de la habitación y volver a la realidad, sin saber si besarse afuera significaba tener una relación, sin saber si era posible para ambos tener una relación.
Y la verdad es que se durmieron entre la comodidad y sus bocas pegándose. Y ninguno de los dos despertó, y Seventeen gritó cuando, al abrir los ojos, eran las una de la tarde.
✨🌸🌙
fin xx
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sleeping beauty; jeongcheol
Short StorySeungcheol está decidido a no salir de la habitación sin antes decirle lo que siente a Jeonghan. Y Jeonghan está frustrado. TWO SHOT
