CUANDO MENOS LO ESPERABA

5 0 0
                                    

Abrí los ojos, tenía un fuerte dolor de cabeza, estaba aterrada no sabía que estaba pasando, junto a mi estaba un joven de ojos intensamente negros.

-Tranquila, todo estará bien- me dijo.

-¡¿Quién eres?! ¡¿Dónde estoy?!

-Me llamo Alexander pero me puedes decir Alex y yo tampoco se donde estamos- dijo quitándose la chaqueta mientras se acercaba a mi.

-¡No me toques! ¡Aléjate!- grité asustada arrastrándome hacia una esquina.

El muchacho sólo sonrió mientras ponía su chaqueta sobre mi y después se alejó un poco y se sentó guardando una distancia razonable.

Recordé haber estado cenando con mi padre la noche anterior y después despierto en esta horrible habitación, ¿Cómo es que llegué hasta aquí?.

Me levanté, me puse la chaqueta bien y comencé a golpear las paredes que al parecer eran de acero reforzado, la habitación era pequeña de unos 4 metros de largo por unos 3 de ancho, habían dos puertas, una tenía un sanitario, un lavabo y una bañera, la otra no se podía abrir, junto a ella había una bocina instalada junto a un foco rojo y una cámara de las de seguridad.

-¡Ayuda! ¡Alguien sáqueme de aquí! ¡Ayuda!- gritaba lo más fuerte que podía mientras golpeaba con todas mis fuerzas para hacer mucho ruido.

-Habitación 202 lista para el examen médico- se escuchó de una pequeña bocina junto al foco rojo que inmediatamente se tornó verde.

Después de eso la puerta de acero reforzado se abrió, habían unos hombres con unas pistolas que rápidamente nos dispararon a mi y al joven Alex lo que al parecer eran dardos tranquilizantes, en cuestión de segundos perdí la conciencia.

Al despertar me sentía muy débil, al parecer nos sacaron sangre, ¿que estaba pasando? ¿Acaso nos secuestraron para experimentar con nuestra sangre? Todo era muy confuso así que me quede acostada un rato ya que Alex aún no despertaba.

Todo pasó tan rápido, no pude despedirme de mi papá, lo único en lo que podía pensar era en que no quería morir a los 17 años, tenía toda una vida por delante.

-----> UNA HORA DESPUÉS.

-Atención a todos es la hora de comer, tienen 10 minutos para conseguir lo que puedan- se escucho de la bocina.

Me desperté rápidamente con el sonido al igual que Alex, inmediatamente después de eso el foco rojo se tornó verde y la puerta se abrió, me levanté rápidamente junto con Alex, me estaba muriendo de hambre.

A unos metros de mi estaba una muchacha frente a una mesa comiendo rápidamente un sándwich y guardando un paquete de cacahuates dentro de el bolsillo de su pantalón.

Más gente comenzó a salir de diferentes habitaciones con diferentes números.

Comencé agarrando una rebanada de pizza, me la terminé en cuestión de segundos, estaba realmente hambrienta, en ese momento no me preocupaba el saber donde estaba o que estaba sucediendo yo sólo pensaba en comida, la gente no dejaba de llegar, en cuestión de minutos la gigantesca habitación se tornó un completo bullicio, la comida se estaba acabando, eran demasiadas personas, rápidamente terminé de introducir el resto de pizza en mi boca, quedaba poca comida, rápidamente agarré una lata de durazno en almíbar, una botella de agua y un delicioso sándwich de queso fundido con jamón. Había mucho ruido y muchas personas, como pude me arrastre por el suelo en dirección a la habitación número 202, el ambiente se estaba tornando muy feo, las personas comenzaron a golpearse y a robarle la comida a otras personas, estando a dos metros de la habitación número 202 me sostuvieron las piernas, un hombre de cabello negro y un muy horrible tatuaje me dio la vuelta y trato de quitarme la comida de las manos.

-Dame tu comida

-¡No!- grite.

El hombre comenzó a jalar fuertemente de mi cabello pero eso no impidió que soltara lo que traía entre los brazos, como pude me hice bolita guardando la comida entre mis piernas y mi pecho sosteniéndola con las brazos, el hombre era fuerte, comenzó a golpearme, uno de sus golpes fue en la cara y realmente me dolió.

-¡Déjame en paz!-grité.

Comencé a llorar como una niña pequeña y fue ahí cuando los golpes se detuvieron, levanté mi mirada, Alex estaba golpeando al hombre fuertemente, aproveche para darle una patada con todas mis fuerzas en su aparato reproductor, lo que nos dio tiempo a Alex y a mi para regresar a nuestra respectiva habitación.

-no te muevas de aquí-dijo Alex-regreso en un momento.

Estaba asustada y me dolía mucho mi cuerpo, me acerque a la puerta de la habitación, Alex se había metido entre todas las personas, seguía con la comida en la mano, estaba preocupada buscando con la mirada a Alex cuando en un momento inesperado un muchacho paso corriendo frente a mi arrebatando de mis manos el sándwich.

-las puertas se cierran en 30 segundos quien no este dentro de su respectiva habitación morirá, las puertas se cierran en 30...29...28...27....26...25...

-Mierda ¿dónde esta Alex?

-24...23...22...21...20...

Deje la comida dentro de la habitación y camine unos pasos fuera de esta para buscar a Alex.

-19...18...17...16...15...

Las personas se estaban metiendo rápidamente en sus respectivas habitaciones, algunas con comida para dos días, otras sin nada y Alex no aparecía.

-14...13....12...11...

De repente Alex salió corriendo de la multitud con comida en las manos.

-¡Corre!-Grité retrocediendo unos pasos para estar dentro de la habitación.

-10...9...8...7...6...5...4...

Las puertas comenzaron a cerrarse lentamente, medio metro antes de la entrada Alex saltó tirándome en su paso.

-3...2...1...0.

Estuve acostada un par de minutos, me sentía mal y no por el tremendo susto que me dio Alex sino porque me dolía la cara.

Sólo tenía una lata de duraznos en almíbar y una botella de agua, el sándwich me lo quito un maldito muerto de hambre, esto estaba mal, yo sólo quería regresar a mi casa, me fui a una esquina, me hice bolita ahí y comencé a llorar.

-Perfecto, ahora tengo que que soportar a una "princesa de mami"- dijo Alex en tono de burla.

Su comentario fue la gota que derramo mi vaso, comencé a llorar como hace mucho tiempo no lo hacía. Alex caminó hacia donde yo me encontraba, se sentó frente a mi y dijo:

-¿Y ahora que tiene la niña?.

-Mi mamá esta muerta-mencioné con la voz entre cortada.

-Uhh...lo....lo siento mucho-dijo Alex algo apenado.

No me importaron mucho sus disculpas, yo no dejaba de llorar con la cabeza abajo como una niña pequeña.

-No llores-mencionó Alex con un tierno tono de voz-las princesas no deberían de llorar, son muy bonitas para eso, sólo deberían de sonreír-finalizó con una hermosa sonrisa.

No lo voy a negar, su comentario me sacó una sonrisa del rostro pero eso no me impidió segur con la cabeza sobre mis brazos.

-No, enserio no llores o dañaras mi chaqueta y es de marca así que...

En cuanto escuche eso levanté mi mirada, me quite la chaqueta y se la arroje en en rostro fuertemente y totalmente furiosa.

-¡Aquí tienes tu estúpida chaqueta!

-Oh por Dios, te esta saliendo sangre de las cejas.

Pasé suavemente mis dedos por mi rostro, realmente me dolía, al ver mis dedos estaban manchados de sangre.

Alex se quitó la camisa interior blanca y entró al baño, salió con la camisa algo mojada y con mucho cuidado me la puso en la herida.

Honestamente me agradaba verlo sin camisa, me permitía apreciarlo totalmente, era un idiota pero era un idiota hermoso, su cabello negro hacia juego con sus hermosos ojos, podía pasar horas observándolo.

-Gracias-mencioné

-¿Porqué?- respondió algo confundido.

-Por ayudarme hace rato

-No tienes nada que agradecer además sería trágico que mi compañera de habitación muriera el primer día, ya no tendría a una princesa que proteger y me aburriría aquí solo.

Después de limpiar bien la sangre de mi rostro se me quedo viendo un momento, me pregunto que pensaría, el silencio estaba en contra, se podía escuchar mi respiración, el estaba tan cerca de mi, se acercaba lentamente ¿lo beso o no lo beso?. Nuestros labios estaban a unos centímetros de estar juntos, si moriría mínimo disfrutaría mis últimos momentos bien.

Repentinamente una serie de disparos provenía dentro de afuera de la habitación, no me imagino lo horrible que hubiera sido no estar a tiempo en mi respectiva habitación. Nunca había escuchado un disparo de cerca, los escuche en películas pero definitivamente no es lo mismo, el ruido era ensordecedor.
Después de los disparos el ambiente entre Alex y yo se tornó algo incómodo.

Pasé un buen tiempo observando por la pequeña ventana, sólo podía observar las nubes y el cielo azul, supuse que estaba en un edificio ya que eso era todo lo que veía.

Tenía hambre, abrí la lata de duraznos en almíbar, habían dos trozos de duQrazno, le di uno a Alex y me comencé a comer el otro, pequeños bocados para disfrutar cada pedazo.

-----> UNA HORA DESPUÉS

El foco rojo se tornó verde, la puerta se abrió ¿Qué estaba pasando? ¿Nos iban a dar más comida?. Al salir comenzó a llenarse cada vez más la gigantesca habitación de personas, no entendía que estaba pasando.

-Utilizar las escaleras de manera ordenada- Se escuchó de las pequeñas bocinas.

-No te alejes de mi- mencionó Alex de forma sería lo que me hacia sentirme más segura.

De pie se podría decir que le llegaba a Alex hasta el pecho, incluso podría decir que talvez y alcanzaría sus hombros a lo mucho y no es que sea una persona chaparra.

Las personas comenzaron a bajar por las escaleras, llegamos hasta un patio gigantesco, un hombre comenzó a correr hacia una cerca que rodeaba el patio, inmediatamente se electrocuto, la cerca eléctrica era un problema más por el cual preocuparse, todos se quedaron completamente atónitos al ver eso incluyéndome, algunas personas comenzaron a ver si el hombre aún estaba vivo cuando derrepente.....

-Ni se molesten en ayudar- Dijo una mujer de aproximadamente 30 años de edad- Hoy la electricidad de la cerca está a 12000 voltios. Mi nombre es Beatriz pero me pueden decir Bety, yo decidiré quienes de ustedes son útiles y quienes no continuarán vivos; tienen una semana para demostrar sus habilidades, en exactamente una semana la directiva de este proyecto vendrá para un torneo final que decidirá quien vive y quien muere. ¿Me han escuchado? Dependen de mi para sobrevivir, ahora quiero que le den diez vueltas a este patio sin detenerse, quien se detenga será mi persona voluntaria para la primera pelea, ahora ¡A correr!.

-¡¿Diez?!- gritó una muchacha de 21 años aproximadamente- con suerte yo hago tres, es un patio muy grande.

-¿Cómo te llamas?- preguntó Bety

-Nataly

-Nataly si quieres seguir con vida harás 100 lagartijas después de correr tus diez vueltas, ¡A correr!

Comenzamos a correr, a mi no me preocupaba el correr porque estaba acostumbrada a hacerlo. Desde pequeña mi padre me metió a clases de boxeo, karate, equipos de fútbol, basquetbol, matemáticas avanzadas, coros y muchos más. Al principio me molestaba mucho que no me dejaba salir mucho con amigas o tener una cita con un chico pero ahora si pudiera le agradecería.

A la quinta vuelta comenzaron a detenerse algunas personas, unas perdonas uniformadas con armas se llevaban a las personas que se detenían a una esquina y sin resentimiento alguno las mataban.

No pude evitar el ponerme a llorar en silencio, de las aproximadamente 200 personas quedaban como 100, era una masacre, me dolían mucho las piernas pero prefería soportar el dolor que a detenerme y morir.

Finalmente terminamos las diez vueltas, me acosté en el suelo para descansar un poco mientras mi respiración regresaba a la normalidad, sentía que mi corazón iba a explotar, Alex estaba junto a mi, el se veía menos cansado que yo.

-Nataly, es hora de tus 100 lagartijas

Nataly se levantó con la cara en alto para pasar a hacer sus lagartijas, la pobre chica se veía exhausta, no llegaría ni a las 30.

-¡Eso es injusto!- Grité con todas mis fuerzas.

-¿Que estas haciendo?- Preguntó Alex preocupado pero evadí su comentario.

-¡La pobre chica esta cansada, al igual que todos nosotros! ¡Solo le das falsas esperanzas de vida y puedes matarme al igual que a las otras personas inocentes pero sabes que tengo razón!

-Bueno, al parecer tenemos a una voluntaria que tomará el puesto de Nataly ¿Cómo te llamas?

-Beatriz pero me puedes decir Bety- mentí.

Escuché como un grupo de personas no pudo evitar reírse, estaba desafiando a la muerte y no me importaba.

-Que chistosita, de verdad, eso amerita que hagas 150 lagartijas ahora, para que de más risa tu chiste.

El silencio se tornó incómodo, de hecho en mantenimiento físico llegué a hacer una vez 200 pero no había corrido diez vueltas inmensas antes.

-Uhh y una cosa más....si te detienes te mato.

Le sonríe amablemente a Bety y comencé a hacer lagartijas, Nataly observaba confundida, debo admitir que al llegar a la lagartija número 80 sentía que no podía, pensaba en que talvez y no volvería a ver a mi padre de nuevo, me dolían los brazos, estaba aceptando la idea de que moriría.

-Si muero...si muero y alguien logra salir con vida de aquí porfavor dígale a mi padre que lo quiero mucho y que es el mejor padre de todo el mundo, que aunque no convivíamos mucho le agradezco mucho por todo lo que hizo por mi.

-Eso se lo dirás tu misma- dijo Alex acercándose a mi- No te detengas-susurró en mi oído- Las princesas no se rinden.

Perdí la cuenta, no dejaba de sudar, su voz me animaba a seguir adelante, no me importó que Alex estuviera presente pero su comentario me sonrojo y me hizo sonreír como estúpida.
Sentía como la mirada de todos se clavaba en mi, las personas comenzaron a acercarse alrededor de mi, me animaban para que no me detuviera, no sabia cuanto llevaba pero quería detenerme, en ese momento solo pensaba en mi muerte, no podía darle el lujo a Bety de salirse con la suya así que comencé solo a llorar, escuchaba como Bety se reía, juraría que quería levantarme y darle toda una buena golpiza pero debía de calmarme, siempre he sido de un carácter fuerte pero necesitaba controlarme.
Mi cara me ardía, seguro estaba roja, por un momento deje de escuchar los ánimos de las personas, mis brazos comenzaron a perder el ritmo, cada vez iba más lento, no podía respirar bien, me estaba ahogando, no dejaba de toser, me gritaban que me detuviera pero no quería morir, comencé a toser demasiado, me estaba ahogando pero eso no me impedía seguir adelante.













Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Nov 03, 2014 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

CUANDO MENOS LO ESPERABADonde viven las historias. Descúbrelo ahora