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Los labios fríos como los de un hielo se rozaron con los rojos labios de la joven. Pero siendo algo tan extraño ella sintió un hormigueo, un pequeño remolino que en su estomago jugaba. Ella lo supo, su primer beso. Fue tal y como ella lo imagino.

Y creyendo que su amor era mutuo sus ojos se iluminaron.

— Como la bella durmiente... Te he salvado.

Sus ojos se abrieron levemente.

CarelessDonde viven las historias. Descúbrelo ahora