-Si las palabras que escribo están borrosas, no es porque no sé escribir; el problema es que no paro de llorar cada vez que agarro un bolígrafo y te recuerdo
-Si las palabras que escribo están borrosas, no es porque no sé escribir; el problema es que no paro de llorar cada vez que agarro un bolígrafo y te recuerdo
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora