En mitad de la noche se encontraba una peliroja dando a luz a su primer hijo, mientras su esposo permaneció a su lado ayudándole a que el sello del Kyubii no se desvanesca.
La madre a puros gritos de dolor soportaba el parto donde dio a luz a tres hermosos bebés uno de pelo rubio y ojos azule zafiro, otro de pelo negro y ojos celeste cielo y por último una niña peli roja de ojos violaceos intenso
-son unos niños hermosos y saludables - anunció la partera.
- quiero verlos -pidió la joven madre teniendo a los pequeños en sus brazos mientras el joven padre se cerca a ella- que nombre le pondremos.
- Que te parece si llamamos al rubio Naruto- besando a la joven madre.
- Me gusta ese, mi pequeño Naruto, y a el lo pondremos Menma- mirando al pequeño pelinegro y luego a la peli roja - tu serás Mito- sonriendo.
Pero la felicidad no duró mucho al aparecer un enmascarado poniendo en peligro a los pequeños de un ágil movimiento secuestro a la mujer, pero luego de una intensa batalla entre el cuarto hokage y el desconocido, la batalla termino perdiendo el enmascarado dejando libre al zorro y descontrolado destruyendo la aldea; el cuarto Hokage no tuvo de otra que invocar al shinigami mientras su esposa detenía al gigantesco biju con sus cadenas.
-Humano inútil, tienes valor para invocarme, mas vale que sea importante.-anunció autoritario la gran figura espectral.
-Shinigami-Sama es urgente quiero que selles el alma del Kyubii en mi hijo mayor y su charca en mis otros dos hijos.-anunció el hombre desesperado y dolido, mientras su mujer debilitada sostenía al biju con sus cadenas .
-Conoces el precio humano.
-Le entregare mi alma.- anunció el hombre, mientras la joven peli roja empezó a llorar.
Pero el Dios se percató de algo que llamó su atención, deteniendo el tiempo y espacio.
-Vaya, vaya- tomando una figura humana de un hombre vestido totalmente de negro y una gran capa con capucha donde sobresalen una larga cabellera gris y tez pálida con las uñas largas de color negro inclinandose al infante pelirubio- pero que tenemos aquí! Nfufufu en ti pequeño recae el destino del mundo shinobi, tu serás el juez y soberano absoluto, pero para ello pasarás por un sufrimiento horrible, procura soportar- su dedo indice fue tomado por una pequeña mano que lo miraba fijo- hare todo lo que este a mi alcance para que sea lo antes posible, te daré personas que te amaran y una compañera es una promesa pero a cambio quiero algo************- apretando su agarre al dedo del mayor- tenemos un trato entonces- soltando el infante el dedo del mayor.
Volviendo a su anterior forma y haciendo el tiempo correr.
- Humano- hablo el shinigami- temo que no podrá ser como tú dices el Kyubi será sellado completo en tu hijo- tomando la enorme masa del biju y volviendolo una pequeña esfera para sellarlo en el niño- el cuarto Hokage miro con espanto lo ocurrido mientras veía al niño hacer un quejido y mostrar unos ojos carmín y unas marcas de bigotes en sus mejillas, luego de un instante sus pequeños ojos se cerraron para volverse azules- humano -el joven rubio miro al espectro- no me llevare tu alma, estoy de magnífico humor, volviendo la vista en pequeño infante para inclinarse ante el - espero no falles- tocando con un dedo su muñeca y de el apareciendo un sello en forma de un pentagrama invertido, en cada espacio entre punta y punta hay palabras escritas en un idioma indesifrable toda la estrella de seis divisiones en cada espacio encerraba varios símbolos todo en un círculo que asemejan a las llamas dentro y fuera de el- será mi marca, ese modo no escaparas de mi- levantando la mirada al rubio hombre que estaba atónito a todo- escucha atentamente humano, en el futuro dos niños,uno tendrá los ojos violetas y el otro tendrá el cielo en el no me llevare tu alma porque te encargarás de ellos, serán quien decidan si el mundo shinobi perecera o seguirá - desapareciendo ante ellos.
El cuarto Hokage se acercó al pequeño quien miraba curioso al hombre que derramaba lágrimas.
- No eres mi hijo, eres el moustro que tomó posesión de su pequeña alma por eso- tomando un kunai de tres puntas mientras veía a su esposa llorar a mares, decidido a apuñalarlo, pero en unos instante el infante desapareció y el kunai se clavó en el altar.
-Minato haz perdido la cabeza!- gritó el tercer Hokage - es tu hijo.
-Ese moustro no es mi hijo, el Kyubi tomó posecion de el, mi hijo esta muerto- tomando a su esposa y pequeños, marchándose del lugar.
Pasaron los años 6 para ser exactos; estaba oculto en su habitación o intento de ello estaba pobremente iluminada tenía una vieja lona que que encontró en la basura para cubrirse del frío, pero en el pequeño no desaparecia las imágenes de horror que vivió hace unas horas.
-*Hey cachorro, trata de no pensar en ello, deja de llorar no sabes como me muero de la rabia de no poderte ayudar y proteger de esos mal nacidos* - cayendo al suelo dormido para ingresar a su subconsiente.
- Kurama tengo miedo!, tengo mucho miedo, me duele kurama me duele mucho- apareciendo frente a la jaula del inmenso zorro de nueve colas, su ropa estaba hecha jirones y pasos tires se abrazó a las patas de la bestia- kurama porque me golpean, gritan, lastiman y me... - no pudo continuar-no les hecho nada, no los lastime kurama tengo miedo.
-Cachorro -sintiendo tristeza- todo esto es mi culpa - tomandolo entre sus garras para acercarlo a él- si no fuera por mi nada de esto te estaría sucediendo.
-No kurama no es tu culpa, jamás lo fue, no digas eso, a ti te controlaron- abrazando sus garras - No querías hacerlo ellos no entienden que fuiste obligado.
-Cachorro siento a alguien fuera.
Abriendo los ojos ya fuera de su subconsciente y encontrándose con un hombre rubio que lo miraba furioso sin mediar palabras lo golpeó sin piedad alguna, para luego ejecutar el rasengan y dejarlo en un charco de su propia sangre en el desprolijo suelo de su destruida habitación, para luego marcharse de allí sin voltearlo a ver.
-*Cachorro- llamó el zorro- cachorro oye contesta, aahrgg! me muero del enojo por ser inútil para ti en esta situación- viendo como una ilusion su diminuta figura frente a su jaula con los ojos vacíos mientras lágrimas salían de el, poder moverse- tranquilo ya te estoy curando dentro de poco estarás bien, deja de llorar me parte el alma no poder protegerte peque...* no pudo continuar sintio la presensia y ¿Tristeza? De un individuo.
Un hombre de capa oscura y una gran espada en su espalda, vio la escena con gran dolor al no poder intervenir, las lagrimas de impotencia se deslizaban en su afilado rostro y aparecio frente a el.
-Hijo perdoname por demorarme un tiempo-mientras los vacios, humedos y tristes ojos lo observan como quien ya no le importaba lo que sucediera con el - de ahora en mas prometo que nadie te lastimara, tu madre esta ansiosa esperandonos ¿mi pequeño vendras conmigo?- tendiendole la mano que el pequeño sin mucha consciencia, el hombre la tomo y en el acto desaparecieron en un remolino de agua sin que nadie se percatara.
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