Hace algunos días me dijiste
"te quiero"
y te juro que nunca en mi vida me había puesto tan nerviosa,
tenía tantos nervios
que me quedé sin palabras,
no sabía que decir ni que hacer,
si debía de decir o hacer algo...
Pero sentí mucha alegría
al escuchar eso,
fue tanta mi alegría que me dejaste sonriendo por todo el día.
