Vino a la semana siguiente. Mismo día. Me enoje por su insistencia, y le grite que se fuera.
El me miro a punto de llorar, rogándome para que volviera contigo.
Sentí dolor al ver a tu amigo, pero aún así me negué. Él se fue, no sin antes pedirme disculpas, y diciendo que no me volveria a molestar.
Nunca más.
Pero algo que dijo en un momento quedo rondando en mi mente. "Te vas a arrepentir."
