Hoy tuve que ir a los cuarteles, odio dejarte, pero no hay nadie que ocupe tu puesto asi que me lo pidieron a mi. Es siempre la parte más dificil.
Compre un té de camino al hospital, té negro, tu favorito. Lo tome y solo imagine que estabas conmigo.
Siempre te las arreglaste para ir a escondidas a la cocina y tomar todo el que pudieras, siempre me queje pero me encantaba que cada noche que te encontraba me dieras una taza a mi también.
¿Te acuerdas de la primera vez que me invitaste una taza? Me sentía tan bien en ese momento, dijiste que te gustaba estar conmigo y que mi compañia te hacia sentir bien.
Aún recuerdo la maneta en que agarrabas tu taza, era única; y cuando te pregunté que me enseñaras tu manera de tomarla, me sonreíste y nos tomamos toda la noche trantando de que aprendiera. Ahora puedo hacerlo mejor que la primera vez que lo intenté .
Cuando despiertes te prepararé todas las tazas de té negro que quieras...
#3 Té negro
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