Capítulo 42

574 42 19
                                        

1/3

Abrí poco a poco mis ojos y lo primero que vi fue a Steven dormido. Parecía un bebe, se veía muy relajado, me quede observándolo un momento. Y sí es lo que piensan, ayer que la serenata terminó se fueron de inmediato y...

Flashback

—Bueno ésto termino. Nos vamos. Adiós
—los chicos literal, se fueron corriendo —. Qué tengan lindo sexo salvaje —gritó Duff corriendo a toda prisa.

—Malditos. —estaba sonrojada.

Fin del Flashback

Hicimos el amor por primera vez, fue muy romántico y Steven era tan delicado en ese aspecto. Decidí bañarme, quite sus brazos lentamente para que no se despertara, pero esta vez no funcionó.

—_____, ¿a dónde vas? —hizo un puchero todo adormilado.

—Tranquilo Popcorn, sólo me daré una ducha.

—No te vayas hermosa.

—Popcorn, no me tardo.

—Está bien linda, te espero abajo.

Me dio un corto beso y decidió bajar, mientras tanto, yo me duché.

Cuándo termine baje y escuche que estaba sonando el teléfono, así que decidí contestar.

—¿Hola?

—Hola... _____, ¿eres tú?

—Sí quien habla...—me interrumpí a mi misma, sabia quien era—. Kiske, ¿qué paso?

—Que bueno que contestas tú, es que... Kai me ha estado insistiendo que salgamos los 3, ¿qué dices?

—¡Hey! ¿Y yo? —gritaron desde la otra linea..

—Bueno 4, con Ingo.

—¡Claro que sí! —reí.

—¡Genial! Entonces... ¿Pasamos por ti en 9 minutos?

—Sí Michi, al rato nos vemos.

—Adiós _____. —colgó.

Colgué el teléfono, volteo y Steven se encontraba con los brazos cruzados.

—Así que... ¿Saldrás con Kiske? —cuestionó Popcorn.

—Sí Popcorn. También irá Ingo y Kai. —Steven suspiro.

—Está bien... Con cuidado. —tomo mi mano y dio un beso en esta—. ¿Vendrán a recogerte?

—Sí Steven.

—Bien, linda.

Pasaron los 9 minutos y llegaron. Tocaron la puerta y me dirigí a abrirla.

—¡Hey chicos!

—Hola. —saludó animadamente Kiske.

—¡Hola _____! —Ingo me cargo.

—¡Ingo, tranquilo!... Me vas a matar.

—Lo siento _____. —hizo un mini puchero.

Steven se recargo en la marco de la puerta.

—Hola chicos. —saludó Steven.

—Hola amigo. —devolvió el saludo Kai.

—Qué onda bro. —saludó Kiske.

—Cuidan mucho a mi princesa. —Steven se acerco y beso mi frente.

—Claro que sí, hermano. Ella es como una hermana para mi. —sonrió tiernamente Ingo. Todo un amor.

—Sí popcorn, nada le pasara.

Nos retiramos de la casa y nos dirigimos a la nada.

—¿Y a donde iremos? —pregunté.

—¿Porque no vamos a comer? —aconsejó Ingo.

—Tú siempre tienes hambre Ingo.

—¡Ay! —hizo un puchero. Tiene un parecido a Steven.

Nos dirigimos un restaurante.

Kiske pidió la orden y después decidimos sentarnos.

—¿Qué te parece sí acabando de comer vamos a nuestra casa? Los demás te quieren conocer.

—No chicos, que vergüenza.

—Nada de vergüenza _____, a los demás de la banda le hemos platicado mucho de ti.

—Está bien, acepto.

Kiske e Ingo gritaron como niños chiquitos, a lo que me causo mucha gracia.

Terminamos de comer y nos dirigimos a la casa de estos chavos. Después de unos 5 minutos llegamos.

—Llegamos. —abrió la puerta Kai.

—Que bonita casa tienen.

—Gracias flaca, pero pasa. —¿flaca?, creo que será mi nuevo apodo.

Pasamos y por dentro estaba más preciosa. Todo muy ordenado y con muchos arreglos.

—_____, te presento a Weiki.

—¡Oye! —el hombre se quejó—. Hola, soy Michael Weikath. Éstos niños me han hablado mucho de ti.

—Un gusto Weiki. —reí nerviosa.

—Yo soy Markus. —saludó animadamente.

—Hola Markus. —éste chico me cae bien.

Después de platicar un buen rato me di cuenta que son unos chicos muy unidos y con mucho talento. Digo talento, por que tocaron un par de canciones.

Al final regrese a casa, Kiske e Ingo quisieron acompañarme. Cuándo llegamos la puerta estaba medio abierta.

—Que extraño. —dije.

—¿Que pasa _____? —preguntó Kiske.

—La puerta está medio abierta.

Decidí entrar y estaba todo oscuro, Ingo y Kiske decidieron esperarme afuera.

Busque por toda la casa y no había nadie. Decidí subir al segundo piso, entré a mi habitación y nada, busque en las habitaciones de los demás chicos, hasta que llegue a una. Me sorprendí con lo que vi, me arrepentí de haber entrado a esa habitación. Comenzaron a salir lágrimas de mis ojos.

Sweet Popcorn (Steven Adler)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora