0.2 Spiderman

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Personaje: Spiderman.
Título: te he pillado.
Advertencia: ninguna.
Lenguaje: normal/juvenil.

Me encontraba caminando sola a las diez de la noche de vuelta a mi casa. El profesor de física me habia pedido que hiciera de tutora para uno de sus alumnos que no iba bien en su asignatura, Peter Parker. Un chico callado, un poco nerd, pero muy guapo debo decir y ademas con un buen cuerpo.

La clase se nos había hecho un poco mas larga de lo normal debido a que el chico no entendía el último ejercicio, por lo que habia perdido la guagua y tenía que volver caminando sola a mi casa. Pero no me daba miedo andar por las silenciosas calles de Queens, hasta que comenzé a sentir unos pasos detras de mí. Me giré y no vi a nadie detras mía, solo a una anciana que cerraba su tienda para terminar con su jornada laboral. Pensé que eran imaginaciones mias y continué mi camino.

Crucé el paso de cebras que se encontraba en luz verde y giré a la derecha. Mi bloque se encontraba a cinco manzanas de la calle, por lo que le envié un mensaje a mi madre diciendole que iba a llegar tarde porque me había retrasado. Ella me contesto al instante con un ok. Guardé mi movil en el bolsillo y continué mi camino hasta que volvi a escuchar los pasos detras mía. Me volví a girar un poco enfadada volviendome a encontrar con nada. Paré y mire bien por si habia alguien escondido siguiendome. Al no encontrar nada giré para continuar cuando un brazo me agarró fuertemente arrastrandome hacia un callejón. Asustada y sin saber lo que estaba pasando pude ver que un hombre se encontraba delante mía, de unos cincuenta años y poco cuidado.

- ¿Qué hace una chica tan bonita caminando a estas horas por la calle sola?- puso enfasis en la palabra sola y poso su brazo al lado de mi cabeza, acorralandome.

- No es de tu incumbencia.- grité mientras intentaba zafarme de su agarre. No lo conseguí y me apretó mas fuerte, haciendome daño.

- No tengas miedo, vamos a pasar un buen rato tu y yo.

En ese momento me atrajo hacia él y intentó besarme mientras agarraba mi trasero. Intente pegarle un puñetaso pero tenía mis manos agarradas pero conseguí darle una patada en la canilla y que me soltara.

- ¡Maldita!- gritó agarrandome de nuevo por la cintura y atrayendome hacia el mientras metía sus manos por mi jersey rojo. Grité, grité como nunca pude esperando a que alguien me escuchara pero no vi a nadie que viniera a ayudarme. Me giró y me besó de una forma muy asquerosa. Mi reacción fue darle golpes en el pecho para que se separara y dejara de tocarme pero lo único que conseguí fue que me rompiera el jersey y quedara solo en mi sujetador.

- ¿Qué hay que hacer para que estes quieta?- me soltó un puñetazo en la cara y caí en el suelo. Cuando abrí los ojos vi como estaba apunto de darme una patada así que los volví a cerrar pensando que el dolor iba a disminuir de esa forma. Pero la patada nunca llegó. Cuando abrí mis ojos vi como el hombre no se encontraba delante mía si no tirado en el suelo y había un chico con un traje rojo dandole puñetazos. El hombre intentó levantarse pero el misterioso chico soltó una telaraña y lo envolvió dejandolo inmovilizado.

- Espero que esto te sirva de lección para saber que no se puede obligar a nadie. - soltó arrastrando al hombre al lado de un cubo de basura y dejando otra telaraña en su boca para que no volviera a hablar.

En ese momento yo ya me había levantado y había cogido mi maleta, la cual había tirado antes de que comenzara todo. El chico me miró y vió como intentaba taparme mi cuerpo semidesnudo, además de que tenía frio porque nos encontrabamos en pleno febrero.

- ¿Te encuentras bien?- me preguntó acercandose a mí levantando las manos, como signo de que venía en paz.

- Sí...- conseguí balbucear tapandome más.

- Tengo algo de ropa aquí, espera.- el chico misterioso rebuscó y sacó una maleta de una bolsa de basura.- es mi pequeño escondite, será mejor que no se lo digas a nadie.

Puso un dedo en su boca en señal de silencio. Mire detenidamente su traje, era pegado, por lo que marcaba y debo decir que muy bien sus musculos y su cuerpo. Tenía buen cuerpo. Moría de ganas por saber quien era este chico misterioso. Abrió la maleta y sacó un jersey azul de punto, muy parecido o casi igual al que tenía Peter puesto cuando dimos la clase de hoy.

- Toma ponte esto, lo necesitas mas que yo.- me dijo mientras me lo tendia para que lo cogiera. Lo cogí y me lo puse rapidamente, avergonzada de que me viera en esa situación.

- Gracias, es gracioso porque mi amigo tenía uno parecido antes puesto.- le dije timidamente.

- Sería una coincidencia.

Lanzó una telaraña hacia arriba y subió junto con su maleta. Pensé que me iba a dejar alli sola pero cuando mire hacia donde estaba vi que estava haciendo otro escondite para su maleta. Sonreí. Cuando termino se colgó boca a bajo agarrado de su telaraña y se puso a mi altura.

- Ahora al menos que sabes donde la escondo no podras cogerla.- rió.

- Gracias por salvarme de ese hombre.

- Es lo menos que podía hacer...- dudó en como decirme, ya que no le había dicho mi nombre.

-___________ (tn)

- Pues encantado ____________(tn), yo soy Spiderman.- tendió su mano para que yo la agarrara en forma de saludo. Me acerqué un poco a él.

- Me suenas mucho hombre araña.

- No creo que hayamos coincidido en ningun sitio.- dijo nervioso.

Sin darme cuenta de lo que estaba haciendo, me acerqué mas a él y comenze a levantarle su mascara poco a poco. Vi sus labios, perfectos y rosados y despues su nariz. Cuando me apartó.

- Sera mejor que no continues.- dijo seriamente el misterioso chico. Pero la intriga me seguía comiendo por dentro.

- Al menos dejame agradecerte que ne hayas salvado.

No dijo nada por lo que lo tomé como un si. Me acerqué nuevamente a él y coloque mis dos manos en sus mejillas, dandole una pequeña caricia. Note como se tensaba pero no me importo. Acerqué poco a poco mis labios con los suyos hasta que pude sentir como nuestras respiraciones se mezclaban. No estaba segura de lo que estaba haciendo, al fin y al cabo, seguía siendo un desconocido. Cerre el pequeño espacio que nos separaba y nuestros labios se juntaron. Sentí chispas en mi interior. Nuestros labios se movían en perfecta sincronización y el me respondió al segundo. Pidió permiso para entrar en mi boca y comenzamos una dulce batalla ambos, la cual ganó él. Después de un tiempo que para mí se habia hecho un segundo, nos separamos. Pude ver su sonrisa y los pequeños hoyuelos que se formaban en la comisura de los labios. Estaba segura. El chico que se encontraba en frente mía en ese instante y al que le había dado clases en la tarde era el mismo. Me encontraba delante de Peter Parker.

- Ha sido uno de los mejores agradecimientos que me han dado.

- Espero que no todos hayan sido asi.- sonreí picara.- tengo que irme mi madre me estara esperando.

- Yo también, el crimen no se arregla solo.- gritó intentando hacer una voz heroica y subiendo su mascara. Yo comenzé a caminar en otra dirección cuando paré rapido y me giré.

- ¿Cuando podré devolverte el sueter?

- Tranquila, puedes quedartelo.- dijo y comenzó a caminar de nuevo.

- O también puedo devolvertelo mañana en clase.- grité. El se giró rapidamente y aunque no veía su cara, sabia que estaba impresionado. Salio corriendo rapidamente y trepó por un edificio cercano. Yo continué mi camino sonriente y satisfecha con que el sabía que le habia pillado.

Tom Holland One ShotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora