En cuanto llegue me abrazaste, por primera vez te desmoronaste ante mi, lloraste en mis brazos.
Nos sentamos en el sofa, me pediste perdón.
No habia nada que perdonarte, desde hacia mucho tiempo que lo habia hecho.
Dejaste un beso en la comusura de mis labios, pero en ese momento, Eithan ocupo mi mente.
¡joder estaba haciendole lo mismo que tú me hacias a mi!
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Nunca fuíste realmente mio
Short Story"𝑁𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑓𝑢𝑖́𝑠𝑡𝑒 𝑚𝑖́𝑜, 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑙𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑡𝑒𝑛𝑒𝑐𝑖𝑠𝑡𝑒 𝑎 𝑒𝑙𝑙𝑎, 𝑦𝑎 𝑛𝑜 ℎ𝑎𝑦 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑒𝑔𝑎𝑟𝑙𝑜, 𝑠𝑖 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑎 𝑡𝑒 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎𝑏𝑎 𝑐𝑜𝑟𝑟𝑖́𝑎𝑠 𝑎 𝑠𝑢𝑠 𝑏𝑟𝑎𝑧𝑜𝑠 𝑠𝑖𝑛 𝑠𝑖𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟�...