Ella

2.3K 150 41
                                        

Narra Twilight.
Había salido hace dos días del hospital; sin embargo, no podía asistir a la preparatoria porque mi doctor me recomendó guardar reposo y, en parte, me servía para mantener a Sunset a raya de mí y de las múltiples preguntas que tuviera.

Cadence: Twi, ¿puedo pasar?

Twilight: Sí...

Cadence: Sé que estás hecha un lío; tus amigas te esperan y están ansiosas por verte, incluso te han enviado múltiples obsequios.

Twilight: Lo sé y tengo miedo por ello; solo pensé que todo eso había quedado atrás, que no tendría que volver a suceder.

Cadence: Lastimosamente, ese bastardo ha vuelto, pero sé que Sara no permitirá que te vuelvan a tocar; esto solo fue un descuido.

Twilight: Él tiene las fotos aún. —De solo recordarlo sentí un nudo en la garganta...

Flashback

X: Relájate, Twilight.

Twilight: ¿Eres tú, Flash? —¿Por qué me tienes amarrada? —Escuchaba carcajadas; había más personas y, lo peor, no sabía dónde estaba.

Flash: Relájate. —No veía nada y mucho menos imaginaba que sería una larga noche entre esa tortura...

Fin del flashback.

Cadence: Twilight, mírame. —Ese retorcido recuerdo me perseguía por las noches. ¿Cómo le diría eso a Sunset?

Twilight: Tengo miedo de seguirme enamorando de Sunset y que sea lo mismo.

Cadence: Pero no le veo malas intenciones.

Twilight: Flash tampoco las tenía y mira cómo quedé, traumada y con una depresión que casi me mata.

Cadence: Te apoyaré en tus decisiones, Twi, pero no me parece correcto; no le he visto algo malo a esa chica por ningún lado.

Twilight: Por favor.

Cadence: Está bien, por cierto, tus amigas quieren verte y también Sunset. ¿Qué les digo?

Twilight: Ellas han estado preocupadas por mí, no puedo ser egoísta. Mañana pídeles que vengan, por favor...

En otra parte...
Narra Sunset.
A mis jóvenes 18 años ya me sentía fatigada por la cantidad de trabajos que tenía por llevar, desde darle mi visto bueno a proyectos, gala y hasta tecnologías latentes. Pero lo que más me encabronaba era mi madre y su excéntrica labor de que pertenezca a la élite del poderío actual; de por sí todos me cayeron mal por hipócritas, aunque me he acostumbrado a ello. Mientras caminaba por el pasillo, las puertas de la sala de ejecutivos se abrieron y rápidamente ocupé el puesto de mi padre y futuramente mío, pero sentía una ligera tensión.

Sunset: ¿Hay algo que discutir antes de empezar la reunión?

Carl: Bueno, sí, señorita Sunset, se trata de la última compañía que adquirió su padre, "Damasco S.A.", pues presenta un decrecimiento a gran escala —dijo titubeante, y algo que sí sabía era que mi padre adquiría mucho dinero salvando compañías al borde del colapso.

Sunset: Líquidala y adquiere lo que más se pueda de ella.

Carl: Eso implicaría unas demandas legales y una cuantiosa indemnización a los empleados.

Entre Sombras y Fuego [Finalizado]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora