Cinco jóvenes universitarios, mejores amigos, se conocen desde que son bebés, ellos se consideran hermanos. Les gusta vestirse con ropa de mujer y compartirlo en su red social favorita: Instagram.
Cinco empresarios jóvenes, mejores amigos y al igua...
Desperté y sentí un calor agradable en mi espalda, además de un brazo que me abrazaba como si no hubiera un mañana.
Me giré dentro de él agarre y ví a JongIn durmiendo plácidamente *es tan lindo*. Me dediqué a delinear suavemente con mi dedo sus facciones, empezando por su marcada mandíbula, pasando a su nariz, lo cual le provocó cosquillas pero no despertó *al menos eso creí*, continúe por sus hermosos, carnosos y tentadores labios, y de un momento a otro abrió los ojos y me sonrió *con su sonrisa matadora*
¿Te diviertes, bebé?- dijo dándole un suave beso a mi dedo, a lo cual yo reaccione retirandolo rápidamente y sonrojandome *como siempre*
Pensé que estabas dormido- dije evadiendo su pregunta como un campeón
En realidad estaba despierto desde que comenzaste a acariciarme- dijo sin borrar esa maldita sonrisa de su rostro
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No te acariciaba- dije haciendo puchero
Okay, okay- dijo- no lo hacías ¿como dormiste?- gracias al cielo que cambio de tema
Bien y tú?- dije mirándolo directamente a esos hermosos orbes color chocolate que tiene por ojos
Mejor que nunca- dijo acercándome más hacia el y dándome un beso.
Poco a poco el beso fue subiendo de intensidad, tanto que nuestras lenguas se enredaban en mi boca creando ruidos obcenos. JongIn, a todo esto, desplazo una de sus manos hasta mi pierna derecha, mientras que con la otra subía la remera que, seguramente el me puso, llegando así poco a poco a acariciar mi pezón izquierdo.
La respiración me estaba faltando y al parecer el lo notó porque dejó un último beso en mis labios y comenzó a bajar por mi cuello *con esa boca, éste hombre me va a comer* hasta llegar a mi pecho y dedicarse a lamer el pezón que quedaba libre. Mientras el se dedicaba a acariciarme, yo me deshacía en gemidos, hasta que el ruido de alguien golpeando la puerta y tocando el timbre nos alarmó, logrando así sacarnos de la burbuja de pasión que se había formado a nuestro alrededor.
Mierda- dijo separándose de mí- ¿quien será a esta hora? Ya vuelvo bebé- agregó y me dió un beso antes de ir a atender la puerta.
¡Dios! ¡¿En qué estaba pensando al dejarme llevar así?!
No es que no quiera estar con JongIn, es que yo soy virgen y el obviamente es demasiado experimentado en el tema, por lo cual, seguramente, se llevaría una gran decepción conmigo.
No puedo dejar que vuelva a pasar *debo pensar con la cabeza de arriba*
Decidí levantarme y buscar mi ropa, la cual estaba en un mueble cerca de la cama. Después de vestirme y ver que había un baño en el cuarto *bueno, no en el cuarto, aish, ustedes entienden* entre y lavé mi rostro, cepille mis dientes con el único cepillo que había allí *no creo que a JongIn le moleste* y salí. Decidí sentarme en la cama a esperarlo, pero ya se había tardado mucho, así que salí a ver si todo estaba bien.