Capítulo 5

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떠나지 just stay.—BLACKPINK



***



Cáncer era un chico tranquilo la mayor parte del tiempo, disfrutaba de la buena música y no se metía en problemas. Dulce, cariñoso y sensible, así era el rubio. Adoraba escribir, era una persona de letras definitivamente, y para terminar este cliché, los números se le daban realmente mal, y por eso ahora mismo se dirigía hacia casa de Piscis, ya que la chica le ayudaba en la materia. Suspiró con fastidio, odiaba con todo su corazón esa maldita asignatura, y por desgracias de la vida, lo que debía hacer en un futuro requería de ellas.

Cuando llegó delante de la puerta de la casa de la chica, tocó dos veces al timbre, y cuando iba para la tercera, Piscis abrió con cara de pocos amigos.

—Vas a perforar el maldito timbre Canci.—comentó ella cuando el chico cerró la puerta detrás de si.

—¿Están tus padres?—preguntó él, ignorando el previo comentario.

—¿Cuándo están ellos Cáncer?

El sarcasmo de la rubia era normal en ella, pero cuando se trataba de sus padres, este incrementaba a niveles insospechables, y es que sus padres nunca estaban en casa, y cuando estaban, solo era para asegurarse de que sus dos hijas, no hubiesen muerto de hambre. Dinero les sobraba, y aunque era verdad que a Piscis y a Aries no les faltaba nada material, carecían de cariño fraternal, el cual sus padres nunca les habían dado.





지금 시간을 멈춘 .






Podía sonar a novela, pero Cáncer sabía que no todos los padres eran ejemplares, ningunos eran perfectos, y ni mucho menos habían nacido sabiendo a serlo, pero los de las hermanas dejaban mucho a que desear. Tampoco sentía un gran afecto por los suyos, de hecho, podía poner la mano al fuego sin ningún tipo de temor, a que sus padres eran igual de estúpidos que los de ella.

Cáncer había nacido en el sí de una familia bastante acomodada, no se quejaba por eso, siempre había valorado lo que le habían proporcionado sus padres, pero el hecho de que quisieran controlar el futuro de su hijo con respecto a los estudios, era algo que el chico no soportaba.

Mientras seguía a Piscis en silencio por el pasillo, llegaron a la habitación de la rubia. Cáncer dejó su chaqueta encima de la cama de esta, y se sentó junto a ella en el suelo, donde empezaron a dejar encima de la pequeña mesa, los libros y apuntes necesarios.





너와 eh 함께라면 I could die in this moment.






—Mañana por la noche los chicos van a correr.—comentó el chico concentrado mientras realizaba un ejercicio que Piscis le había mandado a hacer.—¿Vendrás conmigo a verlos?

—Claro, si alguno se estrella es necesario que estemos allí.—respondió ella en broma mientras sacaba un cigarrillo de la cajetilla que tenía encima de la mesita. Cáncer no respondió, pero su vista no se apartaba de los labios pintados de brillo de la chica, donde el humo salía lentamente. Ella, al ver que el rubio no decía ni hacía nada, arqueó una de sus rubias cejas y sonrió con sorna.—Sé que quieres besarme. ¿Que esperas para hacerlo?

Las mejillas del rubio cogieron rápidamente un tono rojizo, provocando que Piscis soltara un risita tierna. Él desvió la mirada y ella lo cogió del mentón con suavidad, provocando que sus miradas chocaran. Cáncer cerró los ojos, avergonzado, y Piscis acarició con dulzura una de las mejillas del chico mientras acortaba el poco espacio que quedaba entre sus labios, haciendo que se rozaran.

ZODIAC TEENS [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora