Yo.

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Todos los días me despierto. En realidad no se porque lo hago, si mi mundo está lleno de estragos. cada vez que me despierto abro mis ojos quejándome por despertar ya qué luego de unos segundos llega ese sentimiento que me hace sentir mal. No me causa ganas de llorar, ya que es un vacio el cual no se llena, paso todo el dia con ese sentimiento el cual me hace pensar el porque de tantas cosas y mi soledad. A pesar de tantas amistades ese vacio sigue alli, esperando a que alguien lo llene.

Sé hacen las dos de la tarde mi estómago vacío pide comida así que salgo a la tienda, me encontraba mirando el suelo mientras caminaba y un repentino silencio me invadió, levante la mirada y lo que vi lleno mis ojos, por primera vez habia sentido lo que es sentirse bien, sin ese vació calcomiendome por dentro, era tan hermosa, su mirada me genera paz, se veía tan inocente.
Mientras caminaba giro su cabeza hacia donde yo me encontraba juntamos miradas pero yo fui el primero en ceder, baje la mirada con un rostro lleno de felicidad, mi cuerpo quería salir corriendo y hablarle pero la pena no me dejaba solo me que viendo mientras se iba alejando y de nuevo llegaba ese vacío en mi.
Tras haber sucedido ese evento me dirigí con una sonrisa hacia la tienda, compré varias cajas de chocolates luego regrese a casa pensado en ella [como se llama] pregunte en mi mente.

Pasa el tiempo, todo vuelve a ser igual, triste y lleno de soledad las cuales me acompaña sin sentido por toda esta amargura que he vívido, me siento a pensar, por mi mente pasan recuerdos y recorde que faltaba poco para mi cumpleaños, por dentro me alegré un poco, hasta que llega ese dia.
En realidad no era cómo me lo había imaginado era mas triste que mis dias "normales", me sentía mas solo que nunca y no comprendía el porqué de ese sentimiento en mi, mas tarde llegan mis padres con un pastel para mi y la hora de pedir mi deseo habia llegado, pero no creia que se volviese realidad, mi corazón queria pensar que estaba equivovado, dije: (quiero se feliz) cerré mis ojos y una lagrima bajó escurriendo se por mis mejillas hasta morir en mis labios, me dolio tanto el comprender que que no lo era "feliz"


Es curioso que la vida, cuanto mas vacia, mas pesa.

Vacio eterno Donde viven las historias. Descúbrelo ahora