- ¿Por qué no me quieres contar?- me pregunto al mismo tiempo que con su dedo pulgar limpiaba mi lágrima. Dentro de toda la tristeza que tenía, se coló una sonrisa
-Es que no quiero que salgas corriendo a partirle la cara...- Con eso le había dicho todo. Ya que después de sonreír su rostro se tornó serio.
- ¿Que te hizo?- volví a bajar mi mirada al piso - ¿Que te hizo rose?- volvió a preguntar ya que no había roto mi silencio -Si no me dices...
-Prométeme que no le vas a hacer absolutamente nada...- lo interrumpí
- ¡Claro que no!- dijo exaltado poniéndose de pie
-Promételo cristhian- lo mire fijamente -Ni lissa y mucho menos tú, le puede hacer algo que atente con su integridad física- lo señale con mi dedo índice, lo miraba seriamente para que entendiera que no era broma.
-Está bien...- dijo sonriendo perversamente
- ¡Tampoco mental!
-Oh vamos rose- alargo con fastidio -Tan siquiera déjame decirle lo que se merece- volvió a sentarse desesperado a mi lado
-cristhian, ni siquiera sabes que hizo...
-No me importa, esa lagrima no fue la única que tiraste por el- tenía razón mas no por eso iba a masacrar a dimitri, además él no se dejaría así que cristhian también terminaría lastimado
-Y voy a tirar más si a ti se te ocurre tocarlo- le dije sincera. El solo me miraba negando con la cabeza -Ahora promételo- insistí
-Bien- dijo no muy convencido después de unos segundos
- ¡Promételo!
-Si... te lo prometo- dijo con fastidio
-Terminamos... porque
ayer... ayer que llegue- me dolía recordar sentía un terrible hueco en el pecho -e...estaba su ex novia en la casa- cristhian me miraba atento mientras que yo jugaba con mis dedos
- ¿Su ex novia?- pregunto sin entender
-Si... llegue e dimitri salió de la cocina muy nervioso, yo de ilusa pensé que era por la 'sorpresa' que dijo que me tenía, y la sorpresa fue su estúpida ex novia, saliendo de la cocina con los labios rojos a punto de explotar- hablaba acelerada y mis ojos comenzaban a cristalizarse de nuevo.
Se puso de pie y me dio la espalda, yo tenía la mirada en mis manos pero note como pasaba su mano por su cabello desesperado y sumamente molesto.
-rose porque no me dejas ir a romperle la cara al imbécil- me dijo en tono de suplica
- ¡Porque lo amo cristhian!- de un segundo a otro estaba hecha un mar de lágrimas, agradecía tanto que no hubiera gente donde estábamos -...Lo amo - mi voz se entrecortaba -El es demasiado importante para mí, aunque yo no lo sea para el- limpie las gotas de mi rostro -Y yo me muero si algo le pasa- se sentó a mi lado y me abrazo, escondí mi rostro en su pecho y también lo abrace mientras que mis lágrimas se dedicaban a mojar su playera
-Hey esta no es la rose que conozco- acariciaba mi cabello -La rose hathaway que yo conozco, nunca lloraría por un estúpido- logro su cometido, hacerme reír.
-Ya...- dije limpiando mis lágrimas separándome de el -Ya no llorare más...- estaba más que claro que ni yo me creía lo que había dicho, pero como quiera lo intentaría.
- ¡Esa es mi rose!- me abrazo nuevamente -Además... no quiero que arruines todas mis camisas- tiro de su camisa para ver la marca que mis lágrimas habían dejado en ella
- ¡Eres un tonto!- lo empuje riendo
-Tú sabes que es broma...- se puso de pie, camino hacia la puerta de mi auto y la abrió, para tomar mis libros y ponerlos en el asiento del copiloto. Camine hacia el auto.
-rose tu eres muy especial, y si él no te supo valorar él se lo pierde- limpio otra lagrima que se había colado a mi mejilla -No te quiero ver mal ¿ok?-
-Ok- sonreí lo mejor que pude y abrace nuevamente a mi mejor amigo -Gracias- le dije antes de subir a mi auto y partir a casa. -
Quiero amigos como lissa y cristhian no se crean ya los tengo y son los mejores!!
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mi niñero
Teen Fictionrose, era una adolescente cualquiera, salía, se divertía y le gusta hacer canciones en sus ratos libre. Pero un inesperado viaje de negocios cambia la vida de la chica a 180 grados cuando deciden contratar a un niñero, por desconfianza a que la hija...
