Capitulo I.

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No estoy loca.

Con mucha intriga como también miedo en mi mente me fui a dormir, tratando de ignorar lo que sucedía esa noche, sonidos que me helaron la sangre y me hicieron pensar cosas muy fuera de lugar, me hizo pensar que estaba loca, ha de ser cosas mías dije en mi mente, lo cual me hizo dormir con algo de calma, cumplí mi rutina antes de irme a la cama, e hice lo de costumbre, me prepare un té para dormir más tranquila, extrañamente no me ataco el insomnio y logre dormir en un corto lapso de tiempo, dando pie a lo que sería una noche que pareciera eterna, haciendo aterradora las sombras de los arboles, la lluvia que hacía correr velozmente las gotas por el cristal de mi ventana, provocando una escena tétrica que logro hacerme suspirar frío, como también dudar sobre mi propia seguridad mientras me alojaba en esos grandes departamentos en la selva de asfalto, antes de cerrar los ojos pasaron por mi mente las caras de mis vecinos, que me hicieron sentir como si estuviera en un manicomio y todos fueran una especie de doctores de películas de terror, con cuanta oscuridad dominara en esos pasillos tan largos con tantas puerta que llegaban a abrirse solas a altas horas de la noche, en mitad de el sueño tuve pesadillas que me hicieron ponerme nerviosa, logre volver a dormir para despertar a las 6:00 de la mañana, ya que hoy era un día muy importante, ya que hoy tenia pautada una entrevista para mi trabajo soñado, razón por la cual tenía que tomar muy temprano el transporte publico y así llegar puntual hasta el sitio donde me estarían esperando, a mitad del camino iba pensando en todo lo que escuche la noche anterior, cosas que no salían de mi cabeza, acabo de llegar a mi entrevista de trabajo después de un largo viaje, con media hora de anticipación, me dio un respiro de alegría haber llegado puntual, un muy bonito lugar para trabajar, estando en la sala de espera me quedo observando en reloj de pared para estar al tanto de los minutos, los cuales avanzaban muy lento, aumentando mis nervios cada vez que veía el movimiento de las agujas, tratando de aguantar mis nervios me relaje un poco, y me tome un vaso con agua para poder calmarme, muy emocionada entro a la oficina, me atendió una hermosa mujer, la cual tenía un aspecto dominante, era alta, cabello negro, un buen cuerpo y actitud segura de sí misma, me pidió que me sentara, comenzó a hacerme preguntas probando mi nivel psicológico cuestionando si podría dar la talla en este trabajo, al cabo de haber pasado dos horas, con mucha decepción abandone la oficina ya que fue rechazada mi petición de trabajo, con el semblante destruido tome el transporte público para regresar a mi apartamento, no sin antes tomarme un café en esa cafetería donde tratan tan amable a sus clientes, mientras estuve sentada pude notar que un hombre estaba sentado al otro lado de la calle en la cafetería del frente, era un hombre corpulento, alto, aproximadamente medía 1.75, note que solo bebió una taza de café y me miraba fijamente con una mirada penetrante y fría, la lluvia me hacia distraerme de los sonidos de la cafetería, hubo un momento donde cayó un relámpago que me dejo cegada, y cuando voltee hacia la ventana ya el hombre no estaba, la mujer que me atendió muy cariñosamente extrañada me pregunto si me sucedía algo y si estaba bien, tratando de cubrir la impresión que me lleve con ese hombre misterioso... Le dije que estaba bien, rápidamente me levante y pague la cuenta dejando una propina por la atención de esa agradable joven, mientras subía las escaleras me encontré a ese hombre, el mismo hombre misterioso de la cafetería, cruzamos miradas por unos segundos y seguí caminando con muchos nervios, que me hacían sentir que el corazón se saldría de mi pecho por la velocidad a la que latía, entre a mi departamento con dificultad ya que los nervios me atacaron de manera desprevenida, lo cual provoco que se resbalaran de mis manos las llaves de mi departamento, rápidamente las recogí y al entrar azote con fuerza la puerta para escapar de esa mirada que parecía perseguirme a donde fuera, tratando de calmarme me siento por unos segundos en el sofá a ver la televisión, angustiada por el fracaso de mi entrevista me dispuse a preparar la cena y dormir temprano ya que estaba muy cansada, por alguna razón sentía muchos nervios como también una angustia muy extraña sin razón alguna, me empezaron a llegar ideas extrañas a la mente las cuales me producían mucho miedo.

Secretos en el ascensorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora