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-Jennie, ¿estás cansada?- Lisa caminaba junto a su nueva hermana y su madre mientras hacían compras.- ¿Se te antoja algo para el almuerzo? Me gustaría conocer tus gustos ahora que somos familia.- Preguntó su madre.

Es tan... Mientras yo me muero pensando... ¿qué tendrá ella en la cabeza?

Jennie lucía tan tranquila, con su cara de siempre... mientras Lisa estaba sumergida en un sinfín de pensamientos y sensaciones, estaba tan concentrada en repasar los hechos de la noche anterior, que caminó directo a una fuente que se encontraba en la entrada del local, e ignorando los gritos de advertencia de su madre, tropezó y cayó dentro de la fuente, no solo cayó ella, ya que al caer, por acto de reflejo, atinó a aferrarse al brazo de la persona que se encontraba más cerca, llevándose a Jennie, a la fuente con ella.


-Ve a darte un baño antes de que te resfríes.- Le dijo a su hija mayor al llegar a casa.

-¡A eso vengo!- Le gritó desde el baño a su madre.

-Jennie, báñate tú también.- Escuchó Lisa desde el otro lado de la puerta.

Lisa se encontraba ya sumergida cuando la puerta cristalina que separaba la ducha y la tina del resto del baño se abrió. Dejando la desnudez de Jennie a la vista de la rubia.

Supongo que es normal, ambas somos chicas y además... Sus ojos se desviaron desde el agua de la bañera hasta el pálido cuerpo que se duchaba a solo unos metros. Su pelo es muy lindo, y tiene la piel tan blanca. Apuesto a que se siente suave... ¡¿Qué estoy pensando?! ¿por qué habría de tocarla? ¿me habré vuelto loca con ese beso?

Un pie que salpicó al entrar a la tina la sacó de sus pensamientos.

-Ya me voy.- Dijo Lisa parándose de golpe, quedando así frente a frente a la castaña. Las manos de Jennie sujetaron las muñecas de la rubia presionándolas contra la pared. Sus ojos color miel se conectaron con los color avellana de la mayor. Las pupilas de Lisa se centraron en los entreabiertos labios de la castaña, que se acercaban lentamente hacia su cuello. Cuando los éstos desaparecieron del campo visual de Lisa, ella giró su cabeza a un lado intentando alejarse, cosa que fue imposible dado el agarre de sus muñecas.

-¡Oye!- Lisa se sobresaltó al sentir el húmedo contacto de la lengua tibia de Jennie en su cuello. Al sentir la presión del cuerpo desnudo de la más baja contra el suyo, Lisa tomó fuerzas y la empujó haciéndola retroceder.- ¡¿Por qué haces esto?!.- Preguntó aún sonrojada 

-Porque me pareció que querías que te tocara.

-No quería que me tocaras. - Le respondió un rato después, cuando ambas ya se encontraban acostadas a punto de dormir.

A la mañana siguiente, Lisa caminaba absorta en sus pensamientos en dirección al colegio, cuando Roseanne saltó sobre su espalda.

-Sigues dormida.- Le dijo.

Lisa salió de su trance y miró a su alrededor, veía chicas tomadas de las manos, hablándose desde muy cerca, entre otras situaciones.  

-Oye, ¿sabes si esas chicas coquetean entre ellas aunque no se gusten?

-¿No es normal?- Le respondió Roseanne con total tranquilidad.

-¡¿En serio?!- Lisa alzó la voz un tanto escandalizada.

-No es tanto por el romance, son más como pasiones pasajeras.- Continuó caminando dejando a Lisa parada atrás, ya que tardó unos segundos en reaccionar.- Muchas de ellas ya están comprometidas, así que quieren divertirse en el poco tiempo que tienen antes de casarse. Es como si estuvieran en celo.

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⏰ Última actualización: Sep 02, 2019 ⏰

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