En el instituto Seirin todo iba bien hasta que un pelirrojo de cejas extrañas llego corriendo a su aula.
Agitado dejo una bebida encima del pupitre que estaba delante del suyo y también puso una nota la cual decía "Te tengo que decir algo muy importante espero verte en el gimnasio" y se fue a sentar a su pupitre.
-No pensé que lo fueras hacer en verdad
-Pues lo hice Furi, no me importa lo que tenga que hacer para estar con el
-Nunca pensé que te fueras a levantar una hora antes
-Ni yo pero espero que esto funcione porque si no me voy de regreso a América
-No seas exagerado de seguro acepta
Kagami iba a decir algo más pero callo al ver que Kuroko había entrado al aula, con nervios vio como el peli-celeste se acercaba a su pupitre y veía su malteada favorita junto con una nota.
El peli-celeste solo mantenía su típica cara neutral ya que eso pasaba muy seguido, muchos le habían dicho que era un doncel muy lindo y esta no era la primera vez que lo citaban en un lugar.
El suspiro y vio a Kagami hablando con Furihata de cosas de América.
-Chicos-Llamo su atención
Los dos chicos lo voltearon a ver
-Ustedes saben quien fue el que puso esto en mi pupitre-cuestiono
-Cuando yo llegue eso ya estaba y le pregunte a los demás pero me dijeron que eso ya estaba antes de que llegaran-Dijo Furihata
-Yo acabo de llegar- dijo Kagami
El peli-celeste solo asintió y luego los vio con el ceño fruncido.
El peli-celeste se encontraba en el gimnasio desde hace 10 minutos y nadie llegaba, ya cansado decidió que lo mejor era irse hasta que una voz lo detuvo, una voz la cual conocida.
El se giro y vio a Kagami y a Furihata al lado, cuando llegaron a donde estaba el peli-celeste Furihata extendió una cartulina la cual decía "¿Quieres ser mi novio?" con un montón de corazones y Kagami le extendía una cuponera de malteadas de vainilla y estaba sonrojado demasiado hasta se confundía su cabello son su cara.
El peli-celeste al entender todo se puso igual de rojo.
-Si quiero
El peli-rojo sentia que iba a morir en ese mismo instante.
Kuroko se acercó hacia Kagami y se paro de puntillas para plantarle un suave e inocente beso, Kagami poso sus manos al rededor de la cintura de Kuroko.
Se separaron y se vieron a los ojos para luego sonreír.
-No es por nada pero no me gusta ser para velas
Furihata rompió la burbuja romántica en ese lugar.
-Ten Kuroko-dijo entregándole la cartulina- me tengo que ir le dije a Fukuda que regresaría a casa con el, Kagami quiero que por lo menos hoy Kuroko sea casto
Después de decir eso se alejo de ellos.
-Espero que Fukuda siga vivo para mañana.
-¿Por que lo dices Kagami-kun?
-Solo diré que una persona esta esperando a Furi en su casa
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.