Luego de salir de la UAC, Spencer y JJ se encaminaron a su casa. Habían tenido una mañana muy movida, y lo que más deseaban era descansar un rato antes de que todos sus amigos llegaran.
—¿Cómo sabías que iba a funcionar? —dijo JJ, mirando a Spencer, que conducía.
—No estaba 100 % seguro, si te soy honesto —dijo Spencer, sonriendo levemente—; solo sabía que necesitábamos ganar tiempo.
—¿A qué te refieres con eso? —dijo JJ seriamente.
—Entre más años pasáramos ocultando nuestra relación y entre más casos resolviéramos —dijo Spencer seriamente—, más evidencias tendría de que nunca mezclamos lo personal con lo laboral; tendríamos años de pruebas que lo evidenciarán. Se puede decir que desde el primer día lo planeé, pero nunca supe cuántos años nos tomaría hacerlo; pudieron ser dos, cuatro, seis o diez... Lo único que sabía era que necesitábamos tiempo.
—Ojalá nuestro bebé herede tu cerebro —dijo JJ sonriendo—; antes de llegar a casa podemos pasar por la tienda... Quiero comprar unos palitos de queso.
—Revisa la guantera —dijo Spencer sonriendo.
—¿Cómo sabías...? —dijo JJ mientras tomaba uno de los paquetes.
—Te he escuchado en las noches comerte algunos a escondidas en tu oficina —dijo Spencer riendo—; en otras, tus dedos naranja te delataron. Ahora procuro tener unos extra en caso de emergencia...
—¡Siempre pensando en todo! —dijo JJ sonriendo—. ¡Eres increíble!
—Nunca más que tú —dijo Spencer sonriendo.
Luego de pasar por algunas cosas para la comida de esa noche, llegaron a su casa. Al entrar, JJ lo acorraló contra una pared y lo comenzó a besar...
—¿Será que tenemos tiempo para...? —dijo JJ con voz seductora.
—Unas cuantas rondas, si lo deseas —dijo Spencer, mirando su reloj—, y pueden ser más si evitamos un platillo muy sofisticado.
—Comida casera será —dijo JJ, tomándolo de la mano para arrastrarlo escaleras arriba.
Finalmente, después de un par de horas, salieron de su habitación y se pusieron a alistar todo para cuando llegaran sus invitados. A las cuatro llegó Henry que, después de hacer su tarea, los ayudó. Para cuando el reloj marcó las seis, alguien llamó a la puerta.
—¡Tío Derek! —dijo Henry sonriendo—. ¡Tía Savana!
—¡Henry! —dijo Derek sonriendo mientras lo despeinaba—. ¿Cómo está mi sobrino preferido?
—Bien —dijo Henry sonriendo—. ¿Y ustedes?
—Trabajando duro, como siempre —dijo Savana sonriendo.
—Pero pasen —dijo Spencer, apareciendo tras Henry—. ¡Hola, chicos!
—Miren a quién tenemos aquí —dijo Derek sonriendo—: el chico no tan chico de la UAC.
—Es bueno verte, Derek —dijo Spencer sonriendo.
—Tía Savana, ¿puedo llevar a Hank a jugar al jardín? —dijo Henry, quien tenía de la mano a Hank.
—Claro —dijo Savana sonriendo, y vio a JJ con sus inseparables palitos de queso—; solo tengan cuidado. Yo, mientras tanto, hablaré con JJ.
—Ahora que estamos solos, niño bonito... —dijo Derek una vez que su esposa se fue—, ¿me dirás cuál es el misterio? García dijo que tenía que ver con el motivo de la suspensión de ambos...
—En un rato lo sabrán, solo espera —dijo Spencer sonriendo—. ¿Te importaría ayudarme a sacar unas mesas que están en el cobertizo? Al parecer seremos muchos y aquí adentro no cabremos.
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Una vida juntos. (En edición)
FanfictionJJ y Will, luego de tres años de matrimonio y un hijo, toman la decisión de separarse. Según JJ, el amor se acabó, aunque ambos sabían que la verdadera razón era que se habían casado para darle una familia a su hijo, no por amor. JJ siempre supo que...
