Recuerdo esa tarde de verano; el calor, el sonido de las luciérnagas que llenaban las calles, mi emoción por salir con mis papás y mi hermanita al festival de verano, mi mamá peinándome mientras mirábamos una de esas películas en blanco y negro de su cantante favorito, alguien tocando la puerta y la voz de ella diciendo a mi oído "saldré a hablar un momento con tu tío, tu peinado esta listo, ve y elije las sandalias que más te gusten para ponerte no tarda papá en venir a casa". Sentí su mano calientita en mi mejilla y se fue.
No fui por mis zapatos tan pronto ni me moví del lugar donde estaba, solo me dediqué a molestar a mi hermanita arrojándole las ligas de colores para el cabello que estaban a un lado.
Recuerdo oír un estruendo similar a un gran fuego artificial, salí tan deprisa de casa, así sin mis sandalias favoritas , esas que tenían pintadas ranitas. Había creído que quizás el festival y los fuegos artificiales habían iniciado; pero en este momento no hubo colores chispeantes decorando el cielo nocturno, ni personas gritando de emoción por verlas... Solo hubo un estruendo insípido y sin color. Mamá yacía en el pórtico, sus ojos me miraban fijamente pero estos ya no tenían brillo bonito con el que me solía ver, un espeso y cálido líquido salía de su frente que empezó a teñir el suelo, ¿ debía correr o gritar?. Frente a mi se encontraba ese hombre que alguna vez juró que amaba a nuestra familia tanto como a la suya. Implorando perdón por algo que yo no entendía entre palabras entrecortadas, su cara se desfiguraba entre los sollozos erráticos que vomitaba de su boca torcida.
No supe que hacer, me petrifiqué y lentamente un halo rojizo empezaba a empapar mis pies. Observe sus manos temblorosas que sujetaban un arma y torpemente la llevó a tu rostro mientras repetía una y otra vez que lo perdonara mientras que un segundo estruendo lo hacía caer.Papá aparcó frente a casa y sentía que mis pies se habían pegado al piso, no sabía si respirar correr, gritar o llorar. Mire a papá acercarse lentamente y dejar caer a la acera las máscaras que prometió comprar para usarlas en el festival. Tartamudee tratando de llamarlo y de un momento a otro corrió hasta mi, tomó entre sus brazos y como si su vida dependiera de ello escondió mi rostro en su pecho. De su boca salían palabras frenéticas , su voz se desgarraba como si fueran gruñidos de un animal moribundo. Besaba mi frente mientras repetía una y otra vez "todo es un mal sueño"... y esto se sentía como tal.
Llegaron policías, los fuegos artificiales fueron opacados por las luces centelleantes de las patrullas, las risas y los bullicios fueron apagados por los sollozos de papá y los radios policiales.
Mi hermanita uno nunca se despegó del televisor había peinado torpemente a su muñeca como mamá lo había hecho con nosotras. Lloro el resto de la tarde por el sonido de las sirenas de la policía, de lo caótico del ambiente y de la ausencia de mamá. Ella quería que llegara a mamá para consolarla.
Esa noche fuimos a casa de los abuelos, el camino se tornó borroso, me sentía en un sueño extraño y deseaba despertar.
Cuando llegamos a ellos, nos llenaron de abrazos, besos y lágrimas. En los brazos de mi abuela me quede dormida. No sabía en ese momento que lo que había pasado no era una pesadilla y que mamá nunca más volvería a entrar por la puerta de nuestra casa.
Ella regresaría a nosotros por un momento en una urna que contenía sus cenizas.Había tenido el sueño, era uno muy cálido.
En él, mamá, papá, Ino y yo estábamos sobre una gran cama. Mamá no decía nada, solo sonreía. Acariciaba mi cabeza y repartía suaves besos en mi rostro. Acomodo un mechón de mi cabello rebelde detrás de mi oreja mientras sus labios gesticulaban un " siempre los amaré" mientras e levantaba para irse a algún lado.
Desperté rápido brinqué de la cama tratando de alcanzarla pues se sentía como si hubiese dicho " adios" para siempre, mis ojos habían llorado mientras dormía. Esa fue la ultima vez que soñé con mamá.Salí de la habitación para buscar a papá, no paraba de llorar y necesitaba un abrazo. Cuando llegue a la sala, ahí se encontraba un sillón con Ino en brazos. Él también lloraba mientras mis abuelos trataban de consolarle, corrí hacia el y también le abracé con fuerza.
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Slice of life
FanficMomentos La vida se encuentra llena de ellos. Unos amargos, unos empapados de alegría y lágrimas. En cada uno de ellos viviste tu. Y en el futuro deseo que sigas siendo tu. Este es mi primer FanFic. Si llegas a leerlo espero que te guste y me dejes...