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Me salté tres horas que faltaban para terminar las clases. Me dirigía lo más rápido que podía para llegar a casa.
Al llegar tiré mi bicicleta al jardín y entré.

—¿Sunmi?— llamó papá.

—Hola papá— me acerqué para besar su mejilla.—¿como te sientes hoy?

—Bien cariño, no te preocupes.

Sabía que mentía.

—Por cierto, llegué temprano ya que mi maestra faltó y nos dejaron salir temprano— mentí.

—De acuerdo pequeña.— dijo.

Subí a mi habitación con un nudo en la garganta, odiaba mentirle a las personas.

Al llegar a mi habitación me recosté en la cama y saqué la pequeña cámara que se encontraba guardada en mi mochila.

Al prenderla puse el video de ese mismo día y lo regresé desde el principio en donde se podía ver a una chica de pelo obscuro acomodar la cámara, pero nunca pude apreciar bien su rostro.
Puse un video de hace unos meses y pude ver a la misma chica a la que habían estado molestando en el colegio.
Se encontraba sentada en una silla con su cabello amarrado. De un momento a otro empezó a cantar.

Su voz.— pensé.

Así que tal vez tú eres la misteriosa KS.






Al siguiente día desperté y fui al colegio.
Al llegar me encontré con Chungha, tuve que decirle que tenía que ir a la oficina del director para que se fuera adelantando.
Me dirigí a un grupo de chicos de la misma edad que KS.
Al acercarme todos se pusieron nerviosos por ser dos años mayor que ellos, a esa edad sus hormonas son incluso peores que las de mi edad.

—Hola.— saludé.

—H-hola.— saludaron todos.

Dirigí mi vista a alguno que no se viera tan tonto.

—¿Puedo hablar contigo?— dije a un niño de pelo castaño el cual me veía con un ligero sonrojo en sus mejillas.

—C-claro.— dijo.

Ambos nos alejamos de sus amigos, me dirigí al grupo de chicas de su misma edad.

—Escucha.— dije llamando su atención al instante— ¿me podrías decir alguna compañera tuya que su apellido empiece con K y su nombre con S?— pregunté.

—Ella, es seis años menor pero fue castigada unos meses por insultar a una maestra y fue puesta en nuestro salón para tenga una idea de qué tan difícil es lo nuestro a comparación de lo que ella ve en clases.— dijo mientras señalaba a una tierna chica con cabello castaño.— su nombre es Kim Sohyun.

—¿No hay otra compañera?— pregunté.

—Si.— dijo con una mirada de desprecio.— pero probablemente no se encuentre aquí.

—¿Cuál es su nombre?

—Kang Seulgi.— dijo.

—¿Donde está?— pregunté con mucha curiosidad.

—Probablemente esté lejos de mis compañeros, todos la molestan por ser lesbiana.— dijo.

—¿Donde puede estar?— pregunté.

—No tengo idea, ¡espera! ¡mira! ¡es ella!— dijo señalando a la misma chica del video y la misma que vi cuando me dirigía al receso con Chungha.

Se encontraba con la mirada en el piso, su cabello amarrado en una coleta dejaba caer pequeños mechones de su cabello.
Sus manos se encontraban jugando nerviosamente con los tirantes de su mochila.

—¡Ahora viene la diversión!— dijo el chico mientras se atrevía a tomar mi mano para llevarme cerca de donde se encontraba Kang Seulgi.

—¡Miren! ¡Llegó la lesbiana!— gritó un idiota.

Varios de sus compañeros se acercaron para empezar a empujarla a tal punto de tirarla salvajemente al piso.

—¡¿Cuáles son las reglas Kang?! ¿No las recuerdas?— dijo una de las niñas que la molestó el día que me encontraba con Chungha.

—¡Respóndele!— gritó otro niño.

—Llegar con el cabello suelto para mejor diversión.— dijo en un tono algo bajo Seulgi debido a su fuerte llanto.

Un niño dos veces más alto que ella llegó por atrás de ella y la levantó violentamente de su mochila.

—¡Dilo más fuerte!— gritó ese mismo niño mientras la tomaba de la camisa.

—¡Dejar mi cabello suelto para mejor diversión!— dijo fuertemente mientras seguía llorando.

—¡¿Y por qué no lo has hecho fenómeno?!— dijo el niño a la vez que pateaba su pierna doblándola y haciendo que volviera a caer al suelo.

Otro niño llegó y de un solo jalón rompió la liga que amarraba su cabello dejando que al instante su largo cabello se soltara.
Otro niño le quitó su mochila abriéndola y sacando todos sus libros y cuadernos.

—¡NO! ¡POR FAVOR ESE NO!— gritó ella al ver que tomaban un cuaderno lleno de dibujos muy bien hechos los cuales rompieron al instante.

Ella comenzó a llorar y gritar desesperadamente.

Todos los niños se acercaron y la empezaron a empujar de un lado a otro como si de una pelota se tratara. Empezaron a jalar violentamente su cabello arrancando pequeños mechones de este.
Probablemente no tantos ya que los podría poner en evidencia.

De un momento a otro sonó la campana que indicaba el inicio de clases. Todos se alejaron y tomaron como si nada hubiera pasado sus cosas y se alejaron platicando tranquilamente.

Ella se encontraba en el suelo llorando.

Hubiera ido a ayudarla si no hubiera visto a lo lejos a Taemin besarse con su ahora novia.
Sentí mucho enojo, tanto que me olvidé por completo de Seulgi.
Sunmi corrió de ahí a su salón de clases, sin percatarse que Seulgi la vio observarla desde lejos para luego marcharse sin ir a ayudarla.

Para Seulgi hubiera sido mil veces mejor tener que ser golpeada por sus compañeros o insultada, que haber visto a Sunmi parada a unos metros de ella sin haber por lo menos acercado a ver cómo estaba.

Sunmi ahora se encontraba en su clase de matemáticas. Fue regañada por haber llegado cinco minutos tarde a clases.
Al abrir su mochila para sacar su cuaderno de matemáticas pudo ver una de las cartas que Seulgi le había escrito días atrás.
Sunmi se levantó ganándose la mirada de todos sus compañeros, para luego salir corriendo de ahí para ir en busca de Seulgi mientras se maldecía por haberse olvidado de ella.
Al llegar al lugar donde la vio por última vez completamente lastimada, ella ya no se encontraba ahí.

Sunmi se sentó en el suelo, esperando a que las clases de matemáticas terminaran ya que sabía que no la dejarían entrar de nuevo a clase.
A lo lejos pudo ver una delgada silueta caminar con dificultad. Poco a poco la silueta se fue acercando, Sunmi no pudo acercarse, se quedó petrificada en el suelo al saber de quién se trataba.

El brillo que le dedicaba Seulgi a Sunmi ya no quedaba, Seulgi se encontraba caminando hacia ella para darle una carta, para después irse sin decir ni una palabra.

Para Lee Sunmi.
Me has decepcionado, sé que ya sabes quién soy.
Viste como todos me lastimaban, y a pesar de que todos se fueron no te acercaste a mi para ver por lo menos si podía estar de pie por mi cuenta.
Nunca me habían lastimado tanto ellos, lo hicieron porque intenté verme fuerte delante tuyo, quizás para impresionarte.
Me cambiaré de colegio y ciudad para olvidar todo esto y empezar desde cero.

-Kang Seulgi.

Red Purple & Blue ♡ SUNSEUL ♡ Sunmi & SeulgiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora