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—Vaya al fin apareces guapo — la chica me mira de la cabeza a los pies, pasa su lengua por sus rosados labios

Escuchó el carraspeo de la garganta de Silvano

—Milord ¿Puedo retirarme?

—Prepara la cena para dos — escucho palmaditas, ella está feliz al parecer, si supiera la realidad que estaba con un depredador no estaría feliz, suspiró por que realmente no iba a hacerle daño.

—Ve Silvano —susurra Santa Damiana —dejanos solos, si deseas tomate tu tiempo —Silvano tuese fuertemente, aún no se acostumbraba a las mujeres modernas de está época, si, lo había convertido en vampiro a petición suya, cuando desperté al mundo como un chupa sangre, decidí marcharme del pueblo, estaba lleno de rabia, de furia a causa de Luci.

Conocí a Silvano un joven ladruenzulo que hurtaba pedazos de pan duro donde me hospedaba. Me llamó la atención su energia, su ímpetu y sobre todo su lealtad... si, robaba para él y una niña que había conocido en las calles, Silvano siempre le daba el pedazo más grande a ella, a veces el granuja mentia, le decia que ya había comido de camino para que Isidora se alimentará. Su lealtad hacia la niña me dio la pauta de contratarlo como mi ayuda de cámara, sabia que debería contratarlo con ella, jamás la dejaría.

Y asi fue, los niños se convirtieron en jóvenes, ella en una joven preciosa que despertó el amor de Silvano. Ambos me pidieron permiso para casarse, naturalmente no se los negué, les había tomado apreció. Los jovenes se casaron y vivieron tres años felices bajo mi protección.

Tuve que hacer un viaje largo, decidí que Silvano se quedará con su esposa que estaba a punto de dar a luz. Una noche, el bebé decidió nacer, Silvano corrió al pueblo más cercano a buscar ayuda pero cuándo regresó se encontró con que su esposa estaba muerta. Ella estaba tumbada en la cama con su piel más blanca que el papel era como si hubieran drenado toda su sangre, dejándola limpia.

Mi amigo ya que los años en eso nos conviertieron, enterró a su mujer y su hijo no nacido, me envió un mensaje, al saber la noticia de la muerte repentina de Isidora regresé.

Su muerte había sido atribuida a un mal parto, pero él me comentó de la apariencia de ella, asi que decidí desenterrar el cadáver. La alumbre con la lámpara y encontre las señas de una mordida, el vampiro se había enzañado contra ella, habia bebido toda su sangre, en este mundo existen dos tipos de vampiros los de alma oscura y los que aún tienen alma humana.

Los de alma oscura, no les importa matar, acabar con la vida con tal de saciar su hambre, ellos están totalmente en la oscuridad.

Los que aún tienen alma humana, se alimentan sin destruir otra vida, pueden salir a la luz del dia pero no exponerse al sol.

Somos criaturas hermosas, hechos para seducir, el ser humano siempre se va a sentir atraído hacia nosotros.

Esa noche Silvano me rogó que hiciera algo por Isidora, cerré los ojos con fuerza y dejé escapara aquella cruel verdad

—Ya no puedo hacer nada por ella Silvano —la miró sin entender —fue atacada por un ser cruel, despiadado.

—¿Qué significa milord? —me incorporé y con cuidado coloque la tapa del ataud mientras iniciaba mi labor de sellarlo con los clavos

—Ella está muerta, moribunda pude hacer algo pero ahora no, su cuerpo ya está en estado de putrefacción. Lamentablemente sólo fue usada para alimento, quién lo hizo desde que la vio decidió convertirla en su platillo.

—Quiero encontrarlo y acabar con él con mis propias manos —Silvano se dejó caer frente al ataud de su amada Isidora —Por favor —su voz se volvió suplicante — vuelvame igual a usted —detuve mi mano y lo miré, él lloraba inconsolablemente —¡ese maldito mato a mi esposa e hijo, me robo mi felicidad!

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⏰ Última actualización: Aug 17, 2019 ⏰

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Desde la oscuridad ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora