Hasta que seamos viejitos

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**Aquí me coloque algo romántica y me inspire por una canción que me gusto mucho. Espero les guste...**

l aniversario número 15 de bodas de Spencer y Jennifer se acercaba, y Spencer llevaba meses pensando en cómo sorprenderla: deseaba que fuera memorable.

Fue en una de las tantas noches en que no lograba conciliar el sueño cuando al fin supo qué hacer. Esa noche decidió revisar el álbum que Jennifer había estado armando desde que empezaron a salir hasta ese día; eran muchos los recuerdos en esas páginas. No solo había fotos, también guardaban un par de notas que ambos se habían escrito, boletos de avión, entradas de sitios que visitaron, pétalos de flores, dibujos de sus hijos, etc. Entre todos esos recuerdos, uno llamó su atención en particular: la primera foto que se tomaron en su casa, tomada al día siguiente de que él llevara a Jennifer a conocerla y de que le pidiera matrimonio.

Fue en ese momento que supo qué hacer: en aquella ocasión le pidió matrimonio a su estilo; esta vez sería como Jennifer soñaba que fuera. Nunca habían hablado del tema, pero conocía muy bien a su esposa y tenía una idea clara al respecto. Además, renovar sus votos no estaría de más, solo que para lo que planeaba necesitaba algo de ayuda.

Al día siguiente, al llegar a la oficina, aprovechó que su esposa se había ido a entrenar un rato para llamar a quien seguramente la podría ayudar, aunque le implicara darle algo a cambio, cosa que la verdad no le molestaría.

—Richard —dijo Spencer en cuanto este le contestó.

—Mi buen amigo el doctor Reid —dijo Richard animado—. Es bueno escucharte. ¿Cómo estás?

—Muy bien, disfrutando un poco de mi tiempo libre —dijo Spencer sonriendo—, ¿y tú?

—Bloqueo creativo —dijo Richard seriamente—. Estoy a mitad de mi nuevo libro y estoy sin ideas. ¿Cómo está tu familia? ¿Tu esposa?

—Mis chicos están creciendo; Andrew está a unos meses de cumplir 15 años, Eleonor entró en una etapa donde se enfoca en solo aprender de un tema por meses —ahora es filosofía—, y Henry trabaja duro en un bufete de abogados —dijo Spencer mirando la foto de sus hijos—. Jennifer está bien, trabajando y evitando enloquecer con tres genios en casa. ¿Y cómo está tu familia? ¿Y Kate?

—Igual que los tuyos, creciendo y enloqueciéndonos. Creí que con mi hija mayor había aprendido todo lo que necesitaba... pero estos tres siempre salen con algo nuevo —dijo Richard entre serio y divertido—. Kate simplemente siendo ella, amando dar órdenes y que las cosas salgan como planea. La estación de Nueva York sigue siendo la de mejores resultados por doceavo año consecutivo.

—La verdad, desde el tercer año ya no me sorprende —dijo Spencer riendo—. Bueno, mi llamada el día de hoy tiene un propósito en particular, y es para proponerte un trato que a ambos nos funcionará.

—Tienes toda mi atención, Spencer Reid —dijo Richard seriamente—. Has picado mi curiosidad.

—El trato es el siguiente: tú me ayudas a conseguir algo que quiero para sorprender a mi esposa —dijo Spencer con seriedad—, y yo te doy acceso a un caso que te ayudará a terminar un libro. ¿Qué dices, Richard Castle?

—Desde que esté a mi alcance, con todo gusto —dijo Richard animándose—. ¿Qué necesitas?

—Verás, cuando le pedí matrimonio a Jennifer lo hice a mi manera —dijo Spencer, asegurándose de que nadie lo escuchara—. Ahora que estamos por cumplir 15 años de matrimonio, quiero hacerlo como creo que le hubiera gustado. ¿Si me entiendes?

—Completamente, amigo —dijo Richard riendo—. Y bueno, ¿qué tienes en mente? ¿Qué necesitas de mi ayuda?

—Quiero darle algo que sea solo para ella —dijo Spencer sonriendo—. Y qué mejor que una canción... Tú debes conocer a alguien que pueda hacer una para ella, ¿o no?

Una vida juntos. (Editado)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora