Capítulo 2

284 18 4
                                        

"Nunca había visto una belleza así"

VALERIA

Ya pasaron 11 días desde que me quitaron el yeso y empecé a caminar. Me siento tan bien, ya puedo caminar "normalmente", no me duele la cadera ni la espalda, pero cuando afinco siento algo extraño en el pie, me dijeron que es completamente normal. Ya comencé el colegio y nada más me dieron una semana para hacer todas las evaluaciones de 7 materias diferentes.

Me quieren matar...

—¡MAMA! Voy a bajar un rato al parque —le grito desde la cocina.

—Está bien, pero por favor cuídate. Nada de correr y trata de caminar lento, tienes que ver donde caminas.

—Ok.

Iba a pisar el pasillo cuando escuche que volvió a gritar desde su habitación.

—Además, tienes que recordar que hoy en la noche harán una sopa entre todos los vecinos y te debes venir a bañar y arreglarte.

Volteé los ojos.

Me adentré en el ascensor mientras respondía un mensaje de mi prima.

Valeria: «¿Mañana podemos hablar por mensaje? Estoy sin hacer nada...»

Valentina: «Claro, no hay problema, pero ¿No puedes ahora?»

Valeria: «Hoy no podré, ya que mi mamá me dijo que los vecinos harán una sopa y de seguro dejaré mi teléfono en mi casa»

No me respondió, así que decidí acercarme a Joselic para ver si Mia estaría cerca y hablar un rato.

—Hola... —le saludo cortésmente, ya estoy acostumbrada a saludarla así.

—Hola, mi amor. ¿Cómo te va? ¿Estás buscando a Mia?

—Muy bien gracias, si ¿Dónde está...

—¡Valeria! —escuché que alguien me llamaba a mis espaldas.

—Ya sé dónde está —dije entre risas mientras me volteaba y recibía su gran abrazo.

—¿Cómo estás? —me preguntó Mía.

—Bien, ¿Qué has hecho?

—Nada, simplemente jugar...

Mía es tan linda, tiene nada más y nada menos que 6 años, pero pareciera que tuviera 13 años. Tiene el pelo amarillo ondulado y es tan blanca como la nieve con los ojos como avellanas.

El resto de la tarde la pasé jugando con Mia y otros niños de la urbanización. Vi la hora y decía las 5:00 P.M. ya me debía ir a bañar.

—¿A dónde vas? —me preguntaron en coro los niños.

—Voy a subir un rato a mi apartamento. Pero bajo dentro de quince minutos.

—Ok — me respondieron en coro.

Al terminar de bañarme, decidí ponerme un pantalón verde con una camisa amarilla de rayas blancas, unas zapatillas marrones, me hice una cola alta y ya estaba lista para bajar a comer sopa.

—¿Mamá?

—Dime, cariño...

— ¿Vas a bajar de una vez?

—No... Me voy a bañar —dijo sentada en el sofá mientras tecleaba en su teléfono.

—Está bien, nos vemos allá. Dejé mi teléfono cargando.

Bajé por las escaleras para llegar más rápido y salí de la torre con una gran sonrisa en mi rostro.

Se encontraban personas caminando de acá para allá preparando la sopa o simplemente paseando. Hasta que me llamó la atención un chico que venía al contrario de mi dirección.

El primer amor | DISPONIBLE EN FÍSICO  © Donde viven las historias. Descúbrelo ahora